martes, 3 de enero de 2012

El tema no es si los cartones son caros o inservibles…

 

Ayer, 2 de enero de 2012, leí en CIPER la columna de Patricia Politzer  titulada  ¡Cuidado con comprar un cartón caro e inservible! Y me pasaron muchas cosas… Empecé a comentar y finalmente, igual que en el post anterior, me salió taaaaaaaaan largo que decidí publicar la respuesta comentario aquí.

Este escrito tiene 7 páginas, me tomó N rato y me salió de ultra adentro… Hay algo de actualidad nacional y bastante de mi experiencia y de cómo veo las cosas. Donde, creo, que sí bien está lleno de Universidades mulas… Eso es la punta del Iceberg.

Con resultados de PSU el tema no es el mejor cartón, es que necesitas uno y cuánto vale. Y también es tema desmitificar que un cartón, y uno de una universidad buena, te da seguridad laboral y renta digna. No es cierto para miles de personas. Ya es hora que se diga. Eso es un poco lo que cuanto aquí.

Hola,

Leí esto ayer, no había ningún comentario y me quedé pensando... Quise escribir algo, lo que me pasaba, pero no supe cómo bajar a letras la sensación...

Me puse entonces a leer el artículo de RSE del ejército, que la autora publicó aquí el 2007. Me gustó ese texto. Ahí el ejército explicitaba que buscaba un cambio de paradigma, de ahí varias acciones, entre ellas lo del inédito informe de RSE y convocar a la periodista Politzer, reconocidamente del bando no Pinochet.  Y justo le toca a ella ser testigo de cómo el Ejército enfrentó lo de Antuco...

Me pasaron más cosas y me dije "de ahí las escribo... quizá en mi propio blog"... Pero claro, pasó el día y lo olvidé.

Hoy hice mi visita diaria a Ciper y vi estos comments, tras ver en twitter y escuchar en la radio la poca adhesión a Piñera...

Más cosas me pasaron y consideré escribirlas aquí, para al menos hacerlo. Porque no hay peor trámite que el que no se hace. Y tal como la autora decía en el texto del ejército, la Transparencia es tan tan tan necesaria. Y eso pasa por decir. Responsablemente sí, pero no callar. (Lo sé además porque hice una tesis sobre el tema de la Transparencia).

En fin, las cosas que me pasaron se pueden materializar en algunas preguntas, quizá algo retóricas y, claro, como no, con mi experiencia.

Mis preguntas son del tipo: ¿Tienen que ver este tipo de columnas y sus comentarios, con las marchas y la poca adhesión al presidente ? ¿Será necesario, que el país, a nivel país, como el ejército, tenga "RSE" y entienda que se requiere un cambio de paradigma?....

Yo creo que sí. Lo que plantea la periodista es no comprar cartones caros e inservibles, y pensar en Argentina por $$$.

Así planteado es como de perogrullo. ¿Quién en su sano juicio quiere pagar por algo inservible y caro? y ¿Por qué hacerlo si hay alternativas mejores y al mismo precio en el extranjero?....

Y entonces uno deja de mirar "lo que debería hacer", por lo que puede hacer, en función de la realidad propia...

En este punto, podría poner varios ejemplos, hipotéticos o de personas que conozco, pero voy a poner el mío, porque es el que mejor conozco y para no dar cuenta de cosas de otros, que quizá no quieren hacer públicas.

Tuve la suerte de ir a un buen colegio, bilingue, en Vitacura. Por supuesto particular, pagado gracias a que mi papá tenía una empresa y es profesional (del Instituto nacional y la Uchile, o sea, educación gratuita, pública y de calidad). En fin, yo fui a ese colegio en los 80.

Dada mi lengua extranjera, pensé en irme a estudiar a Europa...La educación era mejor, gratuita o casi... Pero había que acreditar miles de cosas, había que dejar todo pagado antes, no había casa, había que pagar miles de seguro... Además averiguar todo eso era tema, porque no había Internet. Y ser aceptado siendo  "sudaca" no era fácil.

Tuve compañeros que lo hicieron, sí. La gran mayoría de los que lo lograron tenía familia en ese país, que ayudó o tenían la nacionalidad y/o muchos más recursos económicos que yo. Y además, el apoyo en plata y en logística de la familia.

O sea, pensar en irse, no es así no más, incluye muchos elementos que no siempre son tan simples ni  sobrellevables. Ya sé que nadie ha planteado que las cosas son simples, pero es importante consignarlo, para no generar expectativas falsas, que es justamente lo que ha hecho este sistema, de ahí la existencia de artículos como estos.

Es cierto, hablo de inicio de los 90 y Europa. Las cosas han cambiado y además aquí se alude a Argentina. Al respecto, puedo comentar que, en algún minuto, quise estudiar cine. No había escuelas de eso aquí y pensé en Mendoza. Tenía familia allá además.

Argentina, casi gratis, con family, sonaba bien y posible. Además, por ahí averigüe que hay convenio de reconocimiento entre Chile y Argentina en cuánto a estudios...

Eso es importante, porque, por alguna razón, uno se imagina su vida en su país, con su familia y sus amigos...

Es muy fuerte sentir que uno debe dejar todo eso porque hay un sistema gubernamental perverso que carcome las esperanzas y las expectativas de estar en el país propio con las afectos que uno ha desarrollado... Eso es lo que explica por qué la gente quiere volver...

Lo que explica que varios exiliados regresaran, pese a tener protección social afuera (porque aquí eso sólo existe en charlas, en textos, pero en la vida real cualquier chileno siente que es una falacia, una mentira más para el Chile de exportación que se vende, imagen que, por fin, se ha venido abajo este año, por las marchas y la declaración de la OCDE).

En fin. Al ponerle "play" a esa idea. Te ves con que la familia con la que cuentas tiene sus propios problemas, no siempre tiene espacio, tú no siempre tienes la misma cultura, todos en tu casa te preguntan cómo lo vas a hacer si te enfermas, cómo vas a trabajar después, etc. No necesariamente está la red de protección... Y eso pasa a ser relevante.

Es cierto que puede ser bueno. Conocí a una peluquera muy chora hace poco, en Chile claro, y me contó que su hija estudiaba medicina en la UBO, que ella le mandaba 300 mil al mes, y con eso la chica estudiaba y pagaba la pensión. Excelente.

Pero ¿cuántas personas tienen la posibilidad de entrar a la UBO, considerando la educación pública que hay en Chile? ¿Cuántos tienen la energía de estar sin casa, sin familia, en una pensión, a los 18, por varios años y que les vaya bien?

¿Cuántos padres de esas personas, muchas madres solteras como la peluquera de mi relato, están dispuestos a quedarse solos? ¿Cuántos de ellos, además, pueden comprometerse a enviar 300 mil pesos, al menos, considerando que el promedio mensual de mujeres es de 200 mil y algo, según Ciper y considerando además la tremenda inestabilidad laboral existente?

Ahora, no es que yo no lo considere. Lo considero y lo consideré una excelente opción, pero no es "llegar y llevar".... ya sabemos lo que pasa con la filosofía La Polar.

Entonces ¿qué se hace?.... La gente opta por el crédito aval del estado, la beca X, Y, Z, las "supuestas" facilidades en las instituciones de Chile... Porque aquí se puede al menos. Si no pagas, tu hijo no se queda sin techo o comida. Entonces se entiende el entrar a educación superior en el país... Se entiende tanto, que de ahí la cantidad que aparecieron, y que se llenen y sean negocio.

El tema, sé, es la calidad. Y ahí quiero llegar, pero necesitaba explicar por qué uno accede a lo nacional, en primera instancia. No tiene nada que ver con la calidad, sino con la posibilidad. Con lo que se pide para acceder, lo conocido, el resguardar, al menos, la supervivencia... y eso es por el miedo a no poder cumplir hasta el final. Miedo que proviene de la experiencia de sentirse frágil, precario... y eso pasa porque no hay protección social real.

En fin. Quiero volver a mi ejemplo. Entré a estudiar Arquitectura y no terminé. En ese tiempo no se usaba entrar a Bachillerato y debías entrar a otra Univ. desde 0, como si tus estudios previos no valieran nada. Yo había estudiado 4 años. Y entonces supe de "los ciclos terminales" de la UC. Se consideraba lo anterior. Súper. Así Ingresé a una Licenciatura en Estética, en la UC, que me encantó. Historia del Arte. Bello bello. Cuando salí, tenía 26 años.

Tenía especialidad en Cine y sabía mucho de literatura, además me había ganado varios concurso de escritura.  En "oportunidades laborales" cuando yo entré a Estética, hablaban de museos y editoriales. Llamé a muchas de éstas últimas y a miles de medios, yo quería comunicar lo que sabía, y lo sabía hacer muy bien. Pero  en todos los lugares a los que llamé la primera pregunta fue "¿eres periodista?"... Y cuando decía que no... No había más diálogo....

¿Valía la pena haber estudiado, me preguntaba entonces? ¿Por qué necesito ser periodista para esto, considerando que yo sé y que hay tantos periodistas?... Me puse a garzonear, vendí libros en un mall, etc. Pero tenía casa, la de mi papá. Además, era ayudante de la U.

Mis dos hermanas iban a la universidad en ese momento, mi papá se enfermó y vendió la empresa... ya no teníamos la situación económica como para que yo siguiera estudiando... No podía entrar a periodismo. Pero, un día, en la U, vi un cartel de un master en Edición periodística. Era Carísimo. No lo consideré, obvio. 

Al poco tiempo, en el Artes y Letras ofrecían una beca para estudios de postgrado en Humanidades, en Univ.s Chilenas... Milagro. En ese entonces todas las becas eran para ciencia. Había que tener promedio sobre 5,5 en la Universidad (yo tenía 6,1) y hablar otro idioma con certificado. Yo cumplía. Postulé al master y a la beca y quedé en ambas.

Ahora, ¿cuántas personas de educación pública pueden lograr un 6,1 en la UC y además pueden hablar un idioma extranjero a nivel casi nativo con certificación internacional, tal que puedan ganar una beca como esa?....

Me titulé el 2005. En el intertanto hice clases de muchas cosas en muchos lugares y me gané 2 becas más para cosas en el extranjero. Y el 2006 entré a trabajar como encargada de comunicaciones a un servicio público. Wow. Parecía que las cosas mejoraban...

Era mi primer trabajo profesional en serio. Hasta entonces, y desde que entré al master, me aceptaron colaboraciones en medios, siempre gratis. Pero lo hice como cv. Las clases las pagan a precio de huevo (100 lucas al mes app. o por ahí, por 3 horas a la semana app). Siempre a honorarios además. O sea, mis apalabras aparecían en el diario, daba clases en la Universidad, pero la remuneración y la protección social no se condecían... Y yo tenía dos títulos de la UC.

¿Me engañó la UC...? No creo. Creo que el engaño va por el lado del sistema que te dice que con títulos tendrás trabajo digno...

En fin. Entré a este servicio público y a los 7 meses me dicen que podía mantener mi cargo (directivo), mi responsabilidad (yo trabajaba promedio hasta alas 11 pm, sin pago de horas extra, obvio), PERO con menos de la mitad del sueldo. Razón: No tenía título profesional.

La Licenciatura ni el Máster eran suficientes para tener acceso a la asignación profesional. Me vino una depre del porte del universo, porque no importaba lo que uno supiera, el lugar de dónde obtuvo los certificados ni cómo, sólo importaba tener el cartón necesario.

No lo podía creer y averigüé en la Contraloría. Era así. Y por lo mismo MUCHAS personas que tenían licenciaturas y títulos de Institutos tenían el mismo tipo de reclamos/consultas que yo.

Yo seguía sin poder creerlo. Sabe que con ese criterio. Ni Goles ni Maturana puede tener asignación profesional, ya que son Licenciados. Pues las licenciaturas en matemáticas, en biología o en Estética no son conducentes a título profesional. (Bueno, ellos quizá sí porque entiendo que sacaron Ingeniería, pero como científicos, son licenciados y les hubiera pasado lo mismo que a mí).

Pasó el tiempo y decidí, finalmente, estudiar periodismo, en estos programas para Licenciados. Quise la UC. ¿Sabe cuánto cuesta Sra. Politzer? 500 mil mensuales. Quise en la UAI, lo mismo. En ambas quedé, porque tengo "ropa" académica para quedar. Ambas eran diurnos... Para alguien de 35 años no es viable.

Entonces busqué la posibilidad más económica, que así y todo es de 200 mil pesos al mes app. Para muchos, como yo, eso, que es lo más económico, es difícil.

Empecé el 2009. La mayoría de mis compañeros trabajaba en el sistema Público y necesitaba el título por la asignación famosa. ¿Usted cree que alguno de nosotros esperaba trabajar en un medio, como ciper por ejemplo, y eligió esa universidad porque era la mejor?. No. Todos entramos porque el sistema en Chile te pide el famoso título, la gente trabaja, gana poco, y busca lo vespertino y más barato.

Ahora, usted habla de gente de 18. Muchos de los chicos que entran a la Univ. tiene padres que pagan con mucho esfuerzo, de ahí que el criterio es lo más barato. Es mejor que nada. Y para quienes el factor dinero no es tema. El criterio es la UC (quizá la Chile) y sino la UAI y quizá la Portales o la UAndes. Fin. El resto tiene que ver con los amigos, la locación, etc. Lo laboral se verá después... y para eso existen las redes sociales.

O sea, pensar en cartones inservibles no es tema. No puede serlo. Si no tienes para pagar, el tema es el dinero. Y si sí tienes, el tema es el prestigio de la Universidad o los factores prácticos (red social, ubicación, estacionamiento, etc.)

Para terminar quiero volver a mí. En octubre de ese año, el 2009, tuve otro golpe de suerte, y entré a trabajar a la Cepal.

Resulta que ahí tienes que acreditar que sabes, y las licenciaturas y masters lo acreditan. Pero, ahí las pegas son por proyectos. ¿Qué pasaría conmigo cuando terminara? ... Así que seguí en la Universidad.

Mi contrato con la Cepal terminó definitivamente en marzo de 2011. Volví a la atrocidad del sistema laboral en Chile.

Pero, paralelamente, me titulé de Periodista en octubre de 2011, de una universidad que no me gustó nada, donde aprendí poco, donde siento, es una de esas universidades que venden el cartón, como usted dice.

Pero, sabe, buscando pega, me metí al portal de empleospúblicos... Único espacio en el cual, habitualmente, publican las rentas en vez de pedir "expectativas de renta" (cosa que debería ser ilegal). Y además, únicas ofertas laborales, como la mayoría de los buscadores de trabajo le pueden confirmar, donde las rentas son decentes.

Y sabe, SIEMPRE piden título profesional y de carreras de más de 5 años. O sea, para tener asignación profesional. Ahora puedo postular. No pude en 10 años. Y si bien aún no "salta la liebre" cada vez que adjunto mi título, siento que cumplo con los requisitos....

Ahora, cuando uno postula en las miles de bolsas de empleo, te preguntan dónde estudiaste... Y yo puedo agregar la UC y me gusta. Pero si yo hoy tuviera 18, yo que tuve talento para trabajar en la CEPAL, para ganarme 3 becas y premios, etc, no podría pagar esa Universidad. No es pagable.

Seguramente si yo hoy tuviera 18 pensaríamos en el extranjero, seguramente comenzaríamos a ver posibilidades, y seguramente llegaríamos a encalilarnos en un crédito de interés compuesto... quizá en una universidad privada barata... Como la mayoría de los chilenos que este año llenaron las calles.

Y quizá al salir, estaría igual que hoy, con título, buscando trabajo.... con rentas que realmente son vergonzosas.

Esto del  "futurolaboral" es tan inexacto en la realidad, porque dan el promedio... El promedio también dice que Chile tiene la renta percápita más alta de LAC... Eso es antes de considerar el tema de la desigualdad. Bueno, en "Futurolaboral" ese factor debería estar consignado para dar cuenta de la realidad. El caso del periodismo es patético, pero no es el único.

Le quiero contar, por último, una entrevista laboral reciente que tuve. Era una buffet de abogados. Cerca de la Escuela Militar. Buffet grande, bonito, moderno. La postulación exigía hablar inglés, de hecho parte de la entrevista fue en ese idioma. Me entrevistó uno de los dueños. Bastante joven vestía muy bien.

Hablamos. Vio mi cv, inglés, francés, cepal, master Uc, etc. Le gustó. Le conté que mi hermana vivía en Alemania, más le gustó. Me pregunta entonces "¿expectativas de renta"? Y le digo 600 mil pesos. Lo miro y le pregunto "está bien?" y me dice "sí, es razonable". Me mordí la lengua.

Sólo el traje le debe haber costado 200 mil... Y "es razonable" trabajar 8 horas diarias por 600 mil pesos. Cuando el valor de mi colegio es de 300 mil al mes, la UC costó cerca de 200 al mes, el master costó cerca de 300 mil al mes, aprender inglés, tomó no un buen poco más, y así.... Dígame, colega, ¿Le parece "razonable" invertir en esta educación hoy? ¿De la UC o de las otras?.... No creo.

Para terminar, le comento que alguien muy cercano a mí vio esta realidad. Ella y su marido, profesionales de las mejores universidades de este país, distinción máxima, bilingues ambos, además rubios, altos y bellos, de buenos colegios y "nacidos y criados" en Vitacura... Pero sin ayuda de la familia, llegaron a un punto que consideraron que sería imposible ofrecer a sus hijos lo que ellos tuvieron... y se fueron a Canadá.

A ese país en particular porque  había política de inmigración en la que ellos calificaban por su buena educación (que aquí servía, para rentas "razonables"... ).

Llevan un año allá, consiguieron trabajo de manera mucho más fácil que acá. Con contrato, papeles, etc. Con una protección social real. Y tuvieron un hijo...Y ante la pregunta de ¿por qué allá?  "porque acá no es tema cuánto vale la clínica o si es buena, ni el colegio, ni si hay pega... sólo me encargo de las vacaciones y cambiar el auto... todo lo demás es obvio". ...

Yo sé fehacientemente que se necesitan comunicadores, la oferta laboral no está saturada. Pero hay otros problemas. Por una parte se habla de la especialización (a nivel académico) y por otro en las pegas quieren que uno sea informático, audiovisual, fotógrafo, y más cosas.

Por otro lado se habla de la necesidad de técnicos, y a la hora de la verdad te piden el título profesional. Te llaman de un buffet de abogados donde se pueden pagar 200 mil por un traje pero donde un sueldo que pueda pagar los aranceles (las deudas universitarias) y permita una vida decente (digna) es "no razonable"....

A este país le falta un plan país, con coherencia, dignidad, decencia para que no venda el agua, se minimice en serio la posibilidad de la tragedia de Torres del Paine o del Terremoto y sea impensable una teletón o cartón universitario inservible. O ¿usted se imagina esa posibilidad en Australia o Alemania?...

Los valores son los que harán la diferencia. Mire, para terminar quiero citar una frase del libro de Fuguet "Las películas de mi vida". Ahí, en algún lugar, cuenta que la madre y el hijo están están en USA, a fines de los 70,  y un gringo dice alguna tontera... Entonces  la madre le dice al hijo "tú vienes de un país culto. Nunca te olvides de eso". Y había un orgullo republicano... ¿Se acuerda?...

Bueno ahora lo que hay son personas descontentas, endeudadas, incultas y que además no ven salida. Para que los cartones sirvan, primero, hay que hacer una cirugía profunda... ¿No le parece?....

Disculpe lo largo.

Feliz 2012.

Katina

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Respuesta a Camilo (o una experiencia académica)

El profesor Camilo Jímenez escribió "¿Por qué dejo mi cátedra en la Universidad?. Me intrigó el título y leí. Camilo es docente hace varios años en la carrera de Comunicación Social, en la prestigiosa Universidad Javeriana de Colombia.

En su columna, habla de su profunda decepción del grueso del alumnado, en cuánto a su falta de sentido crítico, de curiosidad, y sobre todo su enorme falta de lectura. Todo lo cual tiene implicancias importantes en la calidad de los escritos. En su fondo y en su forma.  La situación fue  increccendo y llegó un punto en que Camilo se sintió impotente, no pudo con los nativos digitales, así que dejó su cargo.

Tras la lectura me quedó un sabor amargo en el alma. Leí los comentarios, unos 40. Había básicamente de tres tipos. La mayoría adhiriendo a su sentimiento. La segunda mayoría era de varios jóvenes que decían que hubieran querido un profesor como él y que se apuntarían a un curso si lo diera online, o aquéllos que lo tuvieron  y le comentaron que aprendieron mucho con él.

El tercer tipo de comentarios, muy pocos, eran de jóvenes que celebraban su decisión, porque era la hora de gente más joven y tecnológica. Cabe mencionar -como hizo uno de los propios comentaristas- que justamente este último tipo de personas escribía muy mal. Con muchas faltas de ortografía y con una evidente falta de estructura argumentativa.

Me tomó un buen rato leer todo eso y quise comentar.... Y empecé a hacerlo, y sin querer queriendo me di cuenta que estaba escribiendo muy largo.... Así que decidí escribirlo aquí. Copié lo que llevaba hasta entonces en el recuadro de coments y abrí un word... y seguí escribiendo. Bueno, me salió una larga carta para Camilo.

Sí, es una respuesta para él, desde la empatía, en mayor medida, pero también es el relato de dos experiencias académicas mías, que quizá devuelvan un poco la fe en el buen desempeño de los actuales universitarios.

Yo hice clases en educación superior por 7 años. Tuve dos experiencias significativas, una el 2006, cuando me robaron un computador con mis clases y tuve que improvisar... y fue una gran lección y un éxito rotundo. Y este año, el 2011, al día siguiente del primer Caceroalzo convocado por la entonces dirigente de la FECH, Camilo Vallejo, en la escuela de periodismo de una importante Universidad Privada de Santiago.

Si quieres saber lo que le respondí a Camilo aquí, por favor sigue leyendo.
 
(Y si quieres saber qué fue lo que escribió Camilo, aquí está el link:


Hola Camilo,

Me llamo Katina, soy chilena, periodista (y licenciada y hasta con un máster en comunicación social). Mi máster lo saqué en la Católica (UC), una de las mejores universidades mi país. También estudié, antes, Licenciatura en Estética (Hist. del arte, menciones cine y literatura) y antes estudié 4 años de Arquitectura. Tengo 38 años, y entre los 28 y los 35 di clases, en varias universidades, en mi país.

Llegué aquí por alguien en twitter, Guillermo Franco (@guifra), a quién no sé cómo llegué.  En fin, da igual. Leí su carta y me sentí profunda, profundamente identificada. Sentí muchas, muchas veces lo mismo.

Un sentimiento, incluso más raro, porque a veces sentí una cosa en el aire que era como "agradece que estás ahí parada, porque nosotros te pagamos"... No había valoración por el conocimiento, sino  hacer sentir la posición de poder, que estaba en  ellos por el empleo, y no en mí por mi oferta. Fue extraño.

Yo nunca sentí eso por mis profesores. Ni por los que me gustaron ni por los que no. A veces no me gustaron sus materias, su manera, etc. Y salvo contados casos (de los que recuerdo 2. Lego de toooodos mis años de estudiantes, una profesora de teoría de la comunicación y una de televisión) siempre sentí que eran profesionales de excelencia, de ahí su presencia en el aula, y que la agradecida debía ser yo.

Y que era tonta si no aprovechaba su sabiduría. Muchas veces, pese a querer ir, perdí clases interesantes... Pero es como todo, no siempre nos da el tiempo, la energía u otro factor para hacer lo que queremos hacer. La cosa es que así fue.

Ahora, yo entré al máster el 2001. Cuando empezó a ser masivo google. Yo en esa calidad, y mis estudiantes en su calidad de alumnos, lo usamos. También actualmente uso como fuentes de información twitter y facebook. Y al igual que usted, escribo en un blog. Yo, desde el 2005.

Me parece que la tecnología es maravillosa. Gracias a mis alumnos conocí youtube, meebo, y varias otras cosas. Y yo les recomendé otros sitios.

La verdad no creo que la web sea la culpable de la desidia con respecto a la lectura, o al conocimiento no inmediato, aunque sí, sé, que afecta.

En mi caso, que no soy nativa digital -ni el de mis hermanas menores, científicas, que casi lo son-, la web no ha mermado la lectura. La de verdad. La de libros enteros, donde hay introspección profunda, que muchas veces implica reflexión y que potencia la imaginación y las relaciones como nada. Desde escritos históricos a novelas. Yo leo mucho, mucho, en la web y en papel. Leo y escribo cosas largas, y a veces también, cortas.

Me imagino que eso tuvo que ver con el ejemplo. Con la familia. Con el libro en el velador. En mi casa, siempre hubo libros de todo tipo. Si bien mi papá era (es) ingeniero y mi mamá nutricionista, en la mesita del teléfono conocí “Un hombre” de Oriana Fallaci, “Tus zonas erróneas”, Las “selecciones del reader...”, “El Quijote” y muchos libros de Neruda al lado de revistas políticas.

Nadie me decía nada. Pero ahí estaban los libros, usados, abiertos, encima de la cama, al lado del teléfono, en la mesita del living. Y las historias de ellos se colaban en las conversaciones en el auto, a la hora de la comida, en comentarios al mirar el diario, y así, la lectura aparecía en lo cotidiano. Cerca. Parte de.

Claro, yo sabía que era una buena práctica y demás. Pero no era el discurso lo que hizo de mis hermanas y yo grandes lectoras. Fue que era parte del paisaje. Casi leíamos porque, de niñas, como niñas, éramos curiosas e imitábamos.

Y de adolescentes, como adolescentes, estábamos aburridad y tomábamos lo más fácil, lo que estuviera a la mano, y sí  había tele y radio, pero rápidamente uno se aburre ahí, y aparecía el libro…… Y dio la casualidad que a las tres nos entretuvo la lectura. Fue un placer. 

¿Es un placer hoy la lectura para los chicos, o sólo una obligación amparada en el discurso de autoridades del siglo pasado, como nosotros, que no validan porque no creen que no manejamos la tecnología?... ¿Ven el ejemplo en sus casas?... ¿Los libros rondan encima de la cama abiertos, las historias se cuelan en las comidas o en el auto?... Creo que esa es la primera pregunta para comenzar a hacerse cargo ( y sí, como dice una de las comentaristas, ahora todos quieren que la responsabilidad esté en la escuela y no en las casas... ¿tendrá que ver eso con lo que ocurre hoy?).

Al respecto, y volviendo al aula, muchas veces, no sólo yo, sino que algunos colegas profes, llegamos, -a veces ex profeso, es cierto, pero otras también circunstancialmente-, a clase, con el libro que leíamos-. Miles de veces me preguntaron de qué se trataba. Y siento que muchas de esas veces hubo un link hacia la lectura. Seguro a usted le pasó eso también ¿o no?...¿Y, hubo alguna consecuencia positiva para comentar?. En mi caso sí, varias...

Por otra parte, mientras le escribía esto, recordé una experiencia que tuve el año 2006, y que me gustaría contarle. Yo iba a hacer una clase a otra ciudad, y en el bus, al llegar, me robaron el computador. Ahí llevaba mi materia preparada para el próximo mes. Eran las 10 de la noche, mi primera clase era a las 8 de la mañana del día siguiente.

Primero lloré y maldecí al hijo de la gran p... que me robó mi aparato (que era nuevo, además). Luego, no sé cómo, se activó el cheap de la creatividad en mí. Y traje a mi mente algunas experiencias en talleres de caoching en los que había participado, como alumna.

Ahí, en temáticas de negociación, hicimos muchos ejercicios. Aprendí que debían tener instrucciones muy claras, y con tiempo, entre otras cosas. Bueno, en resumen, era un método donde yo dejé de ser el protagonista, donde yo no "enseñaba" sino que era un factor que hacía nexos inteligentes entre ciertos elementos para que pasaran ciertas cosas. Sólo detonaba la participación de los asistentes. Lo apliqué a comunicación. Bueno, fue un éxito.

Los estudiantes venían, muchos querían cambiarse de otras clases a la mía, y yo disfruté la docencia como nunca. Trabajé mucho sí, adaptando los ejercicios y validando con San Google gran parte de la materia.

El producto debía ser un ensayo académico -yo pedí uno de evaluación al llegar, que, por supuesto, no fue nada bueno. Debían saber citar, hacer una síntesis, y otras cosas. Eran alumnos de pimer año de carreras matemáticas en una región del país que no se caracteriza, precisamente, por tener los mejores prospectos universitarios. Justamente por ello, la Universidad decidió hacer este programa intensivo para ellos, para que supieran comunicarse a posterior.

Al principio no hubo buenos resultados, costó, pero de apoco fueron entusiasmándose. Junto conmigo, mientras descubría-inventaba ese método.

Resumen, al final curso, la mayoría de los chicos sabía expresarse por escrito de una manera más que aceptable. Increíble.

La evaluación que me hicieron fue la mejor que había tenido hasta entonces ¡Y llevaba 5 años haciendo clases  y  con muy buena audiencia y evaluaciones!. Desde entonces se incrementó el número de estudiantes que, incluso hasta hoy, me piden, a veces, consejo académico. En fin, pasó el tiempo y dejé de dar clase. El 2008.

Este año, 3 años después, un amigo mi pidió hacer un reemplazo de su cátedra, que era, “Tecnologías digitales” o algo así. Para gente de tercero o cuarto año de periodismo, (aquí dura 5 años + tesis), en una prestigiosa universidad privada, de la capital esta vez (menos mal, porque es donde vivo).

Mis indicaciones eran pedirles que hicieran un blog. Llegaron 5 alumnos, de 30, creo.

Estaban sentados atrás, con un computador frente a los ojos. Veinteañeros típicos. Les pedí si se podían sentar adelante, ya que éramos tan pocos. Para verles las caras, los ojos. Parecieron extrañados, y algo tímidos y desganados se pararon… ¡No! ¡traigan sus sillas! Dije. Y lo hicieron.

Escribí mi nombre en la pizarra y les pregunté si conocían a otra Katina. (Que es un nombre poco común aquí, pero que se hizo más conocido por una actriz nacional, tocaya mía). Hablamos de eso. Les expliqué cómo la irrupción de esta actriz  en escena me cambió la vida. Antes de ella ante mi nombre era ¿qué, cómo, cuánto? Y luego de ella era ¡ahhh como la Katyna tanto! (el de ella es con “y”). Ríeron. En fin. Les dije algo de mí referente a la comunicación. De cómo ciertas cosas comunicativas cambian el mundo propio.

Habiendo hecho eso, les pregunté un poco de sus vidas, en qué eran buenos (qué les gustaba hacer). Así salió, por ejemplo, que a uno le gustaba contar chistes y contó uno, nos reímos.  Otro dijo que amaba el deporte, que quería ser periodista deportivo y le pedí que jugara a que lo era e hizo una performance.  Y así.

Ya había "onda" y risas y confianza y  les pregunté si les gustaba escribir, si tenían FB o Twitter y si se habían preguntado para qué lo tenían. Curiosamente ninguno tenía un blog  activo y aparentemente no había ningún interés por ello. También pregunté por qué querían ser periodistas... Las respuestas fueron sorprendentes.

Hubo distintos tipos. Desde que no sabían qué estudiar y que periodismo era amplio, hasta que era lo que no pedía matemáticas (lo cual, si me permite, es un error de estructura, pero, claro, eso es otro tema)... Ninguno dijo “porque es importante para la sociedad”, o “porque me encanta estar informado e informar” o “porque  quiero comunicar algo” o “porque me gusta escribir”, nada de eso.

Yo quedé un poco estupefacta. Era el tiempo de protestas en Chile, por la Educación de calidad…..

Ese día, particularmente, fue el día siguiente al que la dirigenta Camila Vallejo (quien justo hoy, por muy poco, perdió la reelección a la presidencia y quedó de vicepresidenta), bueno, ese día ella desestimó a la autoridad, al Ministro de Educación, quién dijo "No más marchas en las calles" por TV. Y ella, Camila, por Twitter, dijo:
"Hoy cacerolazo, a las 21 hrs, en repudio a la medida del Ministro Bulnes".

Fue a principios de agosto de este año. Y, curiosamente, a las 9 pm. de ese día una MUY importante parte de la población salió a la calle con sus cacerolas y cucharas a golpearlas.

Lo vi. Atravecé gran parte de Santiago, desde el barrio residencial al centro, en auto. Vi en todas las esquinas, en todos los balcones, a la gente con sus ollas.  Igual o peor que en los 80 con Pinochet, porque entonces había temor de muerte, y así y todo se hacía. Hoy hay rabia, mucha, pero ese miedo a la integridad no está, así que la furia, y la indignación emergen con todo. Y hacen ruido.

Y las cacerolas hicieron mucho ruido. Nunca visto desde la dictadura. Fue increíble. Todos los medios, la mayoría en manos de sectores de interés adherentes al oficialismo, no pudieron callar. Era demasiada  la gente, era imposible no darle espacio.

Al día siguiente de esa emblemática protesta tuve esta clase, y le pregunté a mis estudiantes ¿por qué creen que Camila tuvo más convocatoria que el Ministro? ¿ Creen que es porque Twitter puede más que la TV? ¿Creen que Camila es más poderosa que el Ministro?  ¿Por qué, a fin de cuentas, la gente decidió hacerle caso a ella y no a él?...

La respuesta tardó, pero llegó con la conversación. La empatía. La gente se siente profundamente identificada con la cruzada de los estudiantes, de la que a Camila era representante. Y, no, a su vez, con la "orden" de quedarse ahí parados, aunque venga del Ministro.

Comentamos, entonces, con esos 5 muchachos, que el asunto apareció en CNN, en la Tele, en los demás medios.  O sea, que trascendió. Que así los temas se instalan en la agenda, pero sobre todo en las casas, en las comidas de las familias. Esto como lo de las hidroeléctricas  y demás.

Mis estudiantes, en ese momento, asentían en silencio. Esbozaban sonrisas. Parecía que nunca habían escuchado algo así, al menos no en una clase. Ninguno tomó su celular -iphone y Blackberry- que todos tenían. Tenían otras caras, no las de desidia del principio, cuando casi a regañadientes y arrastrando los pies trajeron sus sillas adelante. Era raro y grato.

Con ese escenario volví a sus intereses. Los del principio de la sesión. Y con la función de los periodistas. De dar a conocer lo que pasa, de ser un poco el calibrador del poder, de dar espacio a la gente, como Camila, en la agenda pública, para que las ideas tengan voz.

Les pregunté entonces si ellos tenían cosas en sus almas que quisieran comunicar a una audiencia, grande o pequeña. Desde recuerdos a la familia a reflexiones o datos a un grupo anónimo de persnas que tuvieran los mismos intereses. Les pregunté por qué sí valía la pena, y por qué no. Qué esfuerzos implicaban y qué responsabilidades estaban en juego. Y cosas así.

Tomamos mucho tiempo hablando de eso. Escuché atentamente a cada uno, pero sobre todo, procuré que se escucharan con atención entre sí. Creo que resultó. Llegamos, a qué era lo que cada quién querría decir, a quiénes y por qué.

Hubo conversación distendida y precisamos formatos. Soñamos en grande, hasta con cine. Así llegamos a cuáles eran los primeros pasos y desembocamos en que era conveniente partir por escribir justo eso, lo que querían, por qué, para quiénes, cómo. Y un plan, qué deberían hacer primero y qué después.

Me acuerdo que sólo esbocé la idea de considerar la frecuencia y un calendario de actividades.

Ya era de noche a esas alturas. Era invierno aquí y la clase era en la  tarde. Entonces, cuando todos hubieron hablado, dije:  “hoy existe la posibilidad que todos ustedes empiecen a hacer eso, crear una propuesta propia, y que vayan gestando su propia audiencia. Para eso sirven los blogs. ¿Les tinca que hagamos uno? ¿Cada uno en lo que me dijo?. ..

La actitud de apatía del principio era como de la prehistoria a esas alturas. Estaban muy entusiasmados, no por hacer un blog, obviamente, sino por haberse dado cuenta que podían hacer su propio proyecto, que era importante para ellos, y quizá para otros y que podían aplicar lo que sabían y estaban aprendiendo en la univesidad…

De repente fue como que todo se hizo coherencia para ellos mismos. Y no sólo materias que satisfacer para otro –el profesor, los padres, la universidad, la sociedad-. Se notaba en la mirada, en las preguntas, en el aire.

Era invierno, hacía frío y estaba oscuro. Normalmente a esa hora uno ve caras de sueño, y actitudes de me quiero ir. Aquí había energía, ganas de hacer. Los ojos brillaban.

Obviamente dijeron que sí  y partieron a los computadores. Y empecé a guiarlos para abrir un blog en Blogguer.

Mi amigo llegó ahí. Me preguntó qué habíamos visto… Dije que preguntara a los estudiantes.

Ellos comentaron, ante las preguntas de mi amigo, que vimos la importancia de la globalización, el origen de Internet, la necesidad de entender el para qué de la comunicación y que estábamos armando un blog. Y era verdad. Vimos todo eso. Pero no desde esa perspectiva (vale decir, de ver una temática, sino al revés, partir de ellos, de su experiencia, para tocar, luego, la materia en sí).

Mi amigo me contó que sus alumnos le comentaron, luego, en otra oportunidad, que les había gustado mucho mi clase. Y eso que yo casi no hablé. No mostré power point. Sólo procuré entrar en sus almas, y desde ahí, conducir la conversación, su conversación, hacia el periodismo de hoy, con ellos incluidos.

Desafortunadamente, por problemas de horario, mi amigo no siguió con la cátedra y ésta, en vez de ser entregada a otro colega, fue desarmada por la Universidad. Así sólo fui a esa clase con estos jóvenes.

Camilo, me imagino que usted es un excelente profesor, muy culto, que además, como usted bien dice, procuró la práctica y la participación de sus estudiantes. No me cabe duda, por lo que dicen algunos de usted aquí en el foro y por cómo se expresa. Simplemente quise compartir mi experiencia. O sea la de una colega, que en otro país, le pasó lo mismo que a usted.

Y que casi casi casi había perdido completamente la fe y había considerado seriamente no seguir en la docencia por lo mismo que usted. Quise contarle también porque, quizá, este conocimiento le ayude, como a mí, a no perder totalmente la fe en esta generación. Y en, quizá, evaluar darse otra oportunidad, en otro momento, u otros estudiantes.

Quizá a usted esta historia le sirva como conejo que sacar del sombrero alguna vez, o quizá sólo le sirva como un dato anecdótico de una colega tan lejana, que supo de usted gracias a Internet.

En fin, Imagino que seguirá escribiendo aquí y también probablemente en algún medio, así que seguramente seguiré leyéndolo.

Por último, muchas gracias por inspirar estas líneas y suerte en todo.

Atentamente,

Katina



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