martes, 3 de enero de 2012

El tema no es si los cartones son caros o inservibles…

 

Ayer, 2 de enero de 2012, leí en CIPER la columna de Patricia Politzer  titulada  ¡Cuidado con comprar un cartón caro e inservible! Y me pasaron muchas cosas… Empecé a comentar y finalmente, igual que en el post anterior, me salió taaaaaaaaan largo que decidí publicar la respuesta comentario aquí.

Este escrito tiene 7 páginas, me tomó N rato y me salió de ultra adentro… Hay algo de actualidad nacional y bastante de mi experiencia y de cómo veo las cosas. Donde, creo, que sí bien está lleno de Universidades mulas… Eso es la punta del Iceberg.

Con resultados de PSU el tema no es el mejor cartón, es que necesitas uno y cuánto vale. Y también es tema desmitificar que un cartón, y uno de una universidad buena, te da seguridad laboral y renta digna. No es cierto para miles de personas. Ya es hora que se diga. Eso es un poco lo que cuanto aquí.

Hola,

Leí esto ayer, no había ningún comentario y me quedé pensando... Quise escribir algo, lo que me pasaba, pero no supe cómo bajar a letras la sensación...

Me puse entonces a leer el artículo de RSE del ejército, que la autora publicó aquí el 2007. Me gustó ese texto. Ahí el ejército explicitaba que buscaba un cambio de paradigma, de ahí varias acciones, entre ellas lo del inédito informe de RSE y convocar a la periodista Politzer, reconocidamente del bando no Pinochet.  Y justo le toca a ella ser testigo de cómo el Ejército enfrentó lo de Antuco...

Me pasaron más cosas y me dije "de ahí las escribo... quizá en mi propio blog"... Pero claro, pasó el día y lo olvidé.

Hoy hice mi visita diaria a Ciper y vi estos comments, tras ver en twitter y escuchar en la radio la poca adhesión a Piñera...

Más cosas me pasaron y consideré escribirlas aquí, para al menos hacerlo. Porque no hay peor trámite que el que no se hace. Y tal como la autora decía en el texto del ejército, la Transparencia es tan tan tan necesaria. Y eso pasa por decir. Responsablemente sí, pero no callar. (Lo sé además porque hice una tesis sobre el tema de la Transparencia).

En fin, las cosas que me pasaron se pueden materializar en algunas preguntas, quizá algo retóricas y, claro, como no, con mi experiencia.

Mis preguntas son del tipo: ¿Tienen que ver este tipo de columnas y sus comentarios, con las marchas y la poca adhesión al presidente ? ¿Será necesario, que el país, a nivel país, como el ejército, tenga "RSE" y entienda que se requiere un cambio de paradigma?....

Yo creo que sí. Lo que plantea la periodista es no comprar cartones caros e inservibles, y pensar en Argentina por $$$.

Así planteado es como de perogrullo. ¿Quién en su sano juicio quiere pagar por algo inservible y caro? y ¿Por qué hacerlo si hay alternativas mejores y al mismo precio en el extranjero?....

Y entonces uno deja de mirar "lo que debería hacer", por lo que puede hacer, en función de la realidad propia...

En este punto, podría poner varios ejemplos, hipotéticos o de personas que conozco, pero voy a poner el mío, porque es el que mejor conozco y para no dar cuenta de cosas de otros, que quizá no quieren hacer públicas.

Tuve la suerte de ir a un buen colegio, bilingue, en Vitacura. Por supuesto particular, pagado gracias a que mi papá tenía una empresa y es profesional (del Instituto nacional y la Uchile, o sea, educación gratuita, pública y de calidad). En fin, yo fui a ese colegio en los 80.

Dada mi lengua extranjera, pensé en irme a estudiar a Europa...La educación era mejor, gratuita o casi... Pero había que acreditar miles de cosas, había que dejar todo pagado antes, no había casa, había que pagar miles de seguro... Además averiguar todo eso era tema, porque no había Internet. Y ser aceptado siendo  "sudaca" no era fácil.

Tuve compañeros que lo hicieron, sí. La gran mayoría de los que lo lograron tenía familia en ese país, que ayudó o tenían la nacionalidad y/o muchos más recursos económicos que yo. Y además, el apoyo en plata y en logística de la familia.

O sea, pensar en irse, no es así no más, incluye muchos elementos que no siempre son tan simples ni  sobrellevables. Ya sé que nadie ha planteado que las cosas son simples, pero es importante consignarlo, para no generar expectativas falsas, que es justamente lo que ha hecho este sistema, de ahí la existencia de artículos como estos.

Es cierto, hablo de inicio de los 90 y Europa. Las cosas han cambiado y además aquí se alude a Argentina. Al respecto, puedo comentar que, en algún minuto, quise estudiar cine. No había escuelas de eso aquí y pensé en Mendoza. Tenía familia allá además.

Argentina, casi gratis, con family, sonaba bien y posible. Además, por ahí averigüe que hay convenio de reconocimiento entre Chile y Argentina en cuánto a estudios...

Eso es importante, porque, por alguna razón, uno se imagina su vida en su país, con su familia y sus amigos...

Es muy fuerte sentir que uno debe dejar todo eso porque hay un sistema gubernamental perverso que carcome las esperanzas y las expectativas de estar en el país propio con las afectos que uno ha desarrollado... Eso es lo que explica por qué la gente quiere volver...

Lo que explica que varios exiliados regresaran, pese a tener protección social afuera (porque aquí eso sólo existe en charlas, en textos, pero en la vida real cualquier chileno siente que es una falacia, una mentira más para el Chile de exportación que se vende, imagen que, por fin, se ha venido abajo este año, por las marchas y la declaración de la OCDE).

En fin. Al ponerle "play" a esa idea. Te ves con que la familia con la que cuentas tiene sus propios problemas, no siempre tiene espacio, tú no siempre tienes la misma cultura, todos en tu casa te preguntan cómo lo vas a hacer si te enfermas, cómo vas a trabajar después, etc. No necesariamente está la red de protección... Y eso pasa a ser relevante.

Es cierto que puede ser bueno. Conocí a una peluquera muy chora hace poco, en Chile claro, y me contó que su hija estudiaba medicina en la UBO, que ella le mandaba 300 mil al mes, y con eso la chica estudiaba y pagaba la pensión. Excelente.

Pero ¿cuántas personas tienen la posibilidad de entrar a la UBO, considerando la educación pública que hay en Chile? ¿Cuántos tienen la energía de estar sin casa, sin familia, en una pensión, a los 18, por varios años y que les vaya bien?

¿Cuántos padres de esas personas, muchas madres solteras como la peluquera de mi relato, están dispuestos a quedarse solos? ¿Cuántos de ellos, además, pueden comprometerse a enviar 300 mil pesos, al menos, considerando que el promedio mensual de mujeres es de 200 mil y algo, según Ciper y considerando además la tremenda inestabilidad laboral existente?

Ahora, no es que yo no lo considere. Lo considero y lo consideré una excelente opción, pero no es "llegar y llevar".... ya sabemos lo que pasa con la filosofía La Polar.

Entonces ¿qué se hace?.... La gente opta por el crédito aval del estado, la beca X, Y, Z, las "supuestas" facilidades en las instituciones de Chile... Porque aquí se puede al menos. Si no pagas, tu hijo no se queda sin techo o comida. Entonces se entiende el entrar a educación superior en el país... Se entiende tanto, que de ahí la cantidad que aparecieron, y que se llenen y sean negocio.

El tema, sé, es la calidad. Y ahí quiero llegar, pero necesitaba explicar por qué uno accede a lo nacional, en primera instancia. No tiene nada que ver con la calidad, sino con la posibilidad. Con lo que se pide para acceder, lo conocido, el resguardar, al menos, la supervivencia... y eso es por el miedo a no poder cumplir hasta el final. Miedo que proviene de la experiencia de sentirse frágil, precario... y eso pasa porque no hay protección social real.

En fin. Quiero volver a mi ejemplo. Entré a estudiar Arquitectura y no terminé. En ese tiempo no se usaba entrar a Bachillerato y debías entrar a otra Univ. desde 0, como si tus estudios previos no valieran nada. Yo había estudiado 4 años. Y entonces supe de "los ciclos terminales" de la UC. Se consideraba lo anterior. Súper. Así Ingresé a una Licenciatura en Estética, en la UC, que me encantó. Historia del Arte. Bello bello. Cuando salí, tenía 26 años.

Tenía especialidad en Cine y sabía mucho de literatura, además me había ganado varios concurso de escritura.  En "oportunidades laborales" cuando yo entré a Estética, hablaban de museos y editoriales. Llamé a muchas de éstas últimas y a miles de medios, yo quería comunicar lo que sabía, y lo sabía hacer muy bien. Pero  en todos los lugares a los que llamé la primera pregunta fue "¿eres periodista?"... Y cuando decía que no... No había más diálogo....

¿Valía la pena haber estudiado, me preguntaba entonces? ¿Por qué necesito ser periodista para esto, considerando que yo sé y que hay tantos periodistas?... Me puse a garzonear, vendí libros en un mall, etc. Pero tenía casa, la de mi papá. Además, era ayudante de la U.

Mis dos hermanas iban a la universidad en ese momento, mi papá se enfermó y vendió la empresa... ya no teníamos la situación económica como para que yo siguiera estudiando... No podía entrar a periodismo. Pero, un día, en la U, vi un cartel de un master en Edición periodística. Era Carísimo. No lo consideré, obvio. 

Al poco tiempo, en el Artes y Letras ofrecían una beca para estudios de postgrado en Humanidades, en Univ.s Chilenas... Milagro. En ese entonces todas las becas eran para ciencia. Había que tener promedio sobre 5,5 en la Universidad (yo tenía 6,1) y hablar otro idioma con certificado. Yo cumplía. Postulé al master y a la beca y quedé en ambas.

Ahora, ¿cuántas personas de educación pública pueden lograr un 6,1 en la UC y además pueden hablar un idioma extranjero a nivel casi nativo con certificación internacional, tal que puedan ganar una beca como esa?....

Me titulé el 2005. En el intertanto hice clases de muchas cosas en muchos lugares y me gané 2 becas más para cosas en el extranjero. Y el 2006 entré a trabajar como encargada de comunicaciones a un servicio público. Wow. Parecía que las cosas mejoraban...

Era mi primer trabajo profesional en serio. Hasta entonces, y desde que entré al master, me aceptaron colaboraciones en medios, siempre gratis. Pero lo hice como cv. Las clases las pagan a precio de huevo (100 lucas al mes app. o por ahí, por 3 horas a la semana app). Siempre a honorarios además. O sea, mis apalabras aparecían en el diario, daba clases en la Universidad, pero la remuneración y la protección social no se condecían... Y yo tenía dos títulos de la UC.

¿Me engañó la UC...? No creo. Creo que el engaño va por el lado del sistema que te dice que con títulos tendrás trabajo digno...

En fin. Entré a este servicio público y a los 7 meses me dicen que podía mantener mi cargo (directivo), mi responsabilidad (yo trabajaba promedio hasta alas 11 pm, sin pago de horas extra, obvio), PERO con menos de la mitad del sueldo. Razón: No tenía título profesional.

La Licenciatura ni el Máster eran suficientes para tener acceso a la asignación profesional. Me vino una depre del porte del universo, porque no importaba lo que uno supiera, el lugar de dónde obtuvo los certificados ni cómo, sólo importaba tener el cartón necesario.

No lo podía creer y averigüé en la Contraloría. Era así. Y por lo mismo MUCHAS personas que tenían licenciaturas y títulos de Institutos tenían el mismo tipo de reclamos/consultas que yo.

Yo seguía sin poder creerlo. Sabe que con ese criterio. Ni Goles ni Maturana puede tener asignación profesional, ya que son Licenciados. Pues las licenciaturas en matemáticas, en biología o en Estética no son conducentes a título profesional. (Bueno, ellos quizá sí porque entiendo que sacaron Ingeniería, pero como científicos, son licenciados y les hubiera pasado lo mismo que a mí).

Pasó el tiempo y decidí, finalmente, estudiar periodismo, en estos programas para Licenciados. Quise la UC. ¿Sabe cuánto cuesta Sra. Politzer? 500 mil mensuales. Quise en la UAI, lo mismo. En ambas quedé, porque tengo "ropa" académica para quedar. Ambas eran diurnos... Para alguien de 35 años no es viable.

Entonces busqué la posibilidad más económica, que así y todo es de 200 mil pesos al mes app. Para muchos, como yo, eso, que es lo más económico, es difícil.

Empecé el 2009. La mayoría de mis compañeros trabajaba en el sistema Público y necesitaba el título por la asignación famosa. ¿Usted cree que alguno de nosotros esperaba trabajar en un medio, como ciper por ejemplo, y eligió esa universidad porque era la mejor?. No. Todos entramos porque el sistema en Chile te pide el famoso título, la gente trabaja, gana poco, y busca lo vespertino y más barato.

Ahora, usted habla de gente de 18. Muchos de los chicos que entran a la Univ. tiene padres que pagan con mucho esfuerzo, de ahí que el criterio es lo más barato. Es mejor que nada. Y para quienes el factor dinero no es tema. El criterio es la UC (quizá la Chile) y sino la UAI y quizá la Portales o la UAndes. Fin. El resto tiene que ver con los amigos, la locación, etc. Lo laboral se verá después... y para eso existen las redes sociales.

O sea, pensar en cartones inservibles no es tema. No puede serlo. Si no tienes para pagar, el tema es el dinero. Y si sí tienes, el tema es el prestigio de la Universidad o los factores prácticos (red social, ubicación, estacionamiento, etc.)

Para terminar quiero volver a mí. En octubre de ese año, el 2009, tuve otro golpe de suerte, y entré a trabajar a la Cepal.

Resulta que ahí tienes que acreditar que sabes, y las licenciaturas y masters lo acreditan. Pero, ahí las pegas son por proyectos. ¿Qué pasaría conmigo cuando terminara? ... Así que seguí en la Universidad.

Mi contrato con la Cepal terminó definitivamente en marzo de 2011. Volví a la atrocidad del sistema laboral en Chile.

Pero, paralelamente, me titulé de Periodista en octubre de 2011, de una universidad que no me gustó nada, donde aprendí poco, donde siento, es una de esas universidades que venden el cartón, como usted dice.

Pero, sabe, buscando pega, me metí al portal de empleospúblicos... Único espacio en el cual, habitualmente, publican las rentas en vez de pedir "expectativas de renta" (cosa que debería ser ilegal). Y además, únicas ofertas laborales, como la mayoría de los buscadores de trabajo le pueden confirmar, donde las rentas son decentes.

Y sabe, SIEMPRE piden título profesional y de carreras de más de 5 años. O sea, para tener asignación profesional. Ahora puedo postular. No pude en 10 años. Y si bien aún no "salta la liebre" cada vez que adjunto mi título, siento que cumplo con los requisitos....

Ahora, cuando uno postula en las miles de bolsas de empleo, te preguntan dónde estudiaste... Y yo puedo agregar la UC y me gusta. Pero si yo hoy tuviera 18, yo que tuve talento para trabajar en la CEPAL, para ganarme 3 becas y premios, etc, no podría pagar esa Universidad. No es pagable.

Seguramente si yo hoy tuviera 18 pensaríamos en el extranjero, seguramente comenzaríamos a ver posibilidades, y seguramente llegaríamos a encalilarnos en un crédito de interés compuesto... quizá en una universidad privada barata... Como la mayoría de los chilenos que este año llenaron las calles.

Y quizá al salir, estaría igual que hoy, con título, buscando trabajo.... con rentas que realmente son vergonzosas.

Esto del  "futurolaboral" es tan inexacto en la realidad, porque dan el promedio... El promedio también dice que Chile tiene la renta percápita más alta de LAC... Eso es antes de considerar el tema de la desigualdad. Bueno, en "Futurolaboral" ese factor debería estar consignado para dar cuenta de la realidad. El caso del periodismo es patético, pero no es el único.

Le quiero contar, por último, una entrevista laboral reciente que tuve. Era una buffet de abogados. Cerca de la Escuela Militar. Buffet grande, bonito, moderno. La postulación exigía hablar inglés, de hecho parte de la entrevista fue en ese idioma. Me entrevistó uno de los dueños. Bastante joven vestía muy bien.

Hablamos. Vio mi cv, inglés, francés, cepal, master Uc, etc. Le gustó. Le conté que mi hermana vivía en Alemania, más le gustó. Me pregunta entonces "¿expectativas de renta"? Y le digo 600 mil pesos. Lo miro y le pregunto "está bien?" y me dice "sí, es razonable". Me mordí la lengua.

Sólo el traje le debe haber costado 200 mil... Y "es razonable" trabajar 8 horas diarias por 600 mil pesos. Cuando el valor de mi colegio es de 300 mil al mes, la UC costó cerca de 200 al mes, el master costó cerca de 300 mil al mes, aprender inglés, tomó no un buen poco más, y así.... Dígame, colega, ¿Le parece "razonable" invertir en esta educación hoy? ¿De la UC o de las otras?.... No creo.

Para terminar, le comento que alguien muy cercano a mí vio esta realidad. Ella y su marido, profesionales de las mejores universidades de este país, distinción máxima, bilingues ambos, además rubios, altos y bellos, de buenos colegios y "nacidos y criados" en Vitacura... Pero sin ayuda de la familia, llegaron a un punto que consideraron que sería imposible ofrecer a sus hijos lo que ellos tuvieron... y se fueron a Canadá.

A ese país en particular porque  había política de inmigración en la que ellos calificaban por su buena educación (que aquí servía, para rentas "razonables"... ).

Llevan un año allá, consiguieron trabajo de manera mucho más fácil que acá. Con contrato, papeles, etc. Con una protección social real. Y tuvieron un hijo...Y ante la pregunta de ¿por qué allá?  "porque acá no es tema cuánto vale la clínica o si es buena, ni el colegio, ni si hay pega... sólo me encargo de las vacaciones y cambiar el auto... todo lo demás es obvio". ...

Yo sé fehacientemente que se necesitan comunicadores, la oferta laboral no está saturada. Pero hay otros problemas. Por una parte se habla de la especialización (a nivel académico) y por otro en las pegas quieren que uno sea informático, audiovisual, fotógrafo, y más cosas.

Por otro lado se habla de la necesidad de técnicos, y a la hora de la verdad te piden el título profesional. Te llaman de un buffet de abogados donde se pueden pagar 200 mil por un traje pero donde un sueldo que pueda pagar los aranceles (las deudas universitarias) y permita una vida decente (digna) es "no razonable"....

A este país le falta un plan país, con coherencia, dignidad, decencia para que no venda el agua, se minimice en serio la posibilidad de la tragedia de Torres del Paine o del Terremoto y sea impensable una teletón o cartón universitario inservible. O ¿usted se imagina esa posibilidad en Australia o Alemania?...

Los valores son los que harán la diferencia. Mire, para terminar quiero citar una frase del libro de Fuguet "Las películas de mi vida". Ahí, en algún lugar, cuenta que la madre y el hijo están están en USA, a fines de los 70,  y un gringo dice alguna tontera... Entonces  la madre le dice al hijo "tú vienes de un país culto. Nunca te olvides de eso". Y había un orgullo republicano... ¿Se acuerda?...

Bueno ahora lo que hay son personas descontentas, endeudadas, incultas y que además no ven salida. Para que los cartones sirvan, primero, hay que hacer una cirugía profunda... ¿No le parece?....

Disculpe lo largo.

Feliz 2012.

Katina

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Respuesta a Camilo (o una experiencia académica)

El profesor Camilo Jímenez escribió "¿Por qué dejo mi cátedra en la Universidad?. Me intrigó el título y leí. Camilo es docente hace varios años en la carrera de Comunicación Social, en la prestigiosa Universidad Javeriana de Colombia.

En su columna, habla de su profunda decepción del grueso del alumnado, en cuánto a su falta de sentido crítico, de curiosidad, y sobre todo su enorme falta de lectura. Todo lo cual tiene implicancias importantes en la calidad de los escritos. En su fondo y en su forma.  La situación fue  increccendo y llegó un punto en que Camilo se sintió impotente, no pudo con los nativos digitales, así que dejó su cargo.

Tras la lectura me quedó un sabor amargo en el alma. Leí los comentarios, unos 40. Había básicamente de tres tipos. La mayoría adhiriendo a su sentimiento. La segunda mayoría era de varios jóvenes que decían que hubieran querido un profesor como él y que se apuntarían a un curso si lo diera online, o aquéllos que lo tuvieron  y le comentaron que aprendieron mucho con él.

El tercer tipo de comentarios, muy pocos, eran de jóvenes que celebraban su decisión, porque era la hora de gente más joven y tecnológica. Cabe mencionar -como hizo uno de los propios comentaristas- que justamente este último tipo de personas escribía muy mal. Con muchas faltas de ortografía y con una evidente falta de estructura argumentativa.

Me tomó un buen rato leer todo eso y quise comentar.... Y empecé a hacerlo, y sin querer queriendo me di cuenta que estaba escribiendo muy largo.... Así que decidí escribirlo aquí. Copié lo que llevaba hasta entonces en el recuadro de coments y abrí un word... y seguí escribiendo. Bueno, me salió una larga carta para Camilo.

Sí, es una respuesta para él, desde la empatía, en mayor medida, pero también es el relato de dos experiencias académicas mías, que quizá devuelvan un poco la fe en el buen desempeño de los actuales universitarios.

Yo hice clases en educación superior por 7 años. Tuve dos experiencias significativas, una el 2006, cuando me robaron un computador con mis clases y tuve que improvisar... y fue una gran lección y un éxito rotundo. Y este año, el 2011, al día siguiente del primer Caceroalzo convocado por la entonces dirigente de la FECH, Camilo Vallejo, en la escuela de periodismo de una importante Universidad Privada de Santiago.

Si quieres saber lo que le respondí a Camilo aquí, por favor sigue leyendo.
 
(Y si quieres saber qué fue lo que escribió Camilo, aquí está el link:


Hola Camilo,

Me llamo Katina, soy chilena, periodista (y licenciada y hasta con un máster en comunicación social). Mi máster lo saqué en la Católica (UC), una de las mejores universidades mi país. También estudié, antes, Licenciatura en Estética (Hist. del arte, menciones cine y literatura) y antes estudié 4 años de Arquitectura. Tengo 38 años, y entre los 28 y los 35 di clases, en varias universidades, en mi país.

Llegué aquí por alguien en twitter, Guillermo Franco (@guifra), a quién no sé cómo llegué.  En fin, da igual. Leí su carta y me sentí profunda, profundamente identificada. Sentí muchas, muchas veces lo mismo.

Un sentimiento, incluso más raro, porque a veces sentí una cosa en el aire que era como "agradece que estás ahí parada, porque nosotros te pagamos"... No había valoración por el conocimiento, sino  hacer sentir la posición de poder, que estaba en  ellos por el empleo, y no en mí por mi oferta. Fue extraño.

Yo nunca sentí eso por mis profesores. Ni por los que me gustaron ni por los que no. A veces no me gustaron sus materias, su manera, etc. Y salvo contados casos (de los que recuerdo 2. Lego de toooodos mis años de estudiantes, una profesora de teoría de la comunicación y una de televisión) siempre sentí que eran profesionales de excelencia, de ahí su presencia en el aula, y que la agradecida debía ser yo.

Y que era tonta si no aprovechaba su sabiduría. Muchas veces, pese a querer ir, perdí clases interesantes... Pero es como todo, no siempre nos da el tiempo, la energía u otro factor para hacer lo que queremos hacer. La cosa es que así fue.

Ahora, yo entré al máster el 2001. Cuando empezó a ser masivo google. Yo en esa calidad, y mis estudiantes en su calidad de alumnos, lo usamos. También actualmente uso como fuentes de información twitter y facebook. Y al igual que usted, escribo en un blog. Yo, desde el 2005.

Me parece que la tecnología es maravillosa. Gracias a mis alumnos conocí youtube, meebo, y varias otras cosas. Y yo les recomendé otros sitios.

La verdad no creo que la web sea la culpable de la desidia con respecto a la lectura, o al conocimiento no inmediato, aunque sí, sé, que afecta.

En mi caso, que no soy nativa digital -ni el de mis hermanas menores, científicas, que casi lo son-, la web no ha mermado la lectura. La de verdad. La de libros enteros, donde hay introspección profunda, que muchas veces implica reflexión y que potencia la imaginación y las relaciones como nada. Desde escritos históricos a novelas. Yo leo mucho, mucho, en la web y en papel. Leo y escribo cosas largas, y a veces también, cortas.

Me imagino que eso tuvo que ver con el ejemplo. Con la familia. Con el libro en el velador. En mi casa, siempre hubo libros de todo tipo. Si bien mi papá era (es) ingeniero y mi mamá nutricionista, en la mesita del teléfono conocí “Un hombre” de Oriana Fallaci, “Tus zonas erróneas”, Las “selecciones del reader...”, “El Quijote” y muchos libros de Neruda al lado de revistas políticas.

Nadie me decía nada. Pero ahí estaban los libros, usados, abiertos, encima de la cama, al lado del teléfono, en la mesita del living. Y las historias de ellos se colaban en las conversaciones en el auto, a la hora de la comida, en comentarios al mirar el diario, y así, la lectura aparecía en lo cotidiano. Cerca. Parte de.

Claro, yo sabía que era una buena práctica y demás. Pero no era el discurso lo que hizo de mis hermanas y yo grandes lectoras. Fue que era parte del paisaje. Casi leíamos porque, de niñas, como niñas, éramos curiosas e imitábamos.

Y de adolescentes, como adolescentes, estábamos aburridad y tomábamos lo más fácil, lo que estuviera a la mano, y sí  había tele y radio, pero rápidamente uno se aburre ahí, y aparecía el libro…… Y dio la casualidad que a las tres nos entretuvo la lectura. Fue un placer. 

¿Es un placer hoy la lectura para los chicos, o sólo una obligación amparada en el discurso de autoridades del siglo pasado, como nosotros, que no validan porque no creen que no manejamos la tecnología?... ¿Ven el ejemplo en sus casas?... ¿Los libros rondan encima de la cama abiertos, las historias se cuelan en las comidas o en el auto?... Creo que esa es la primera pregunta para comenzar a hacerse cargo ( y sí, como dice una de las comentaristas, ahora todos quieren que la responsabilidad esté en la escuela y no en las casas... ¿tendrá que ver eso con lo que ocurre hoy?).

Al respecto, y volviendo al aula, muchas veces, no sólo yo, sino que algunos colegas profes, llegamos, -a veces ex profeso, es cierto, pero otras también circunstancialmente-, a clase, con el libro que leíamos-. Miles de veces me preguntaron de qué se trataba. Y siento que muchas de esas veces hubo un link hacia la lectura. Seguro a usted le pasó eso también ¿o no?...¿Y, hubo alguna consecuencia positiva para comentar?. En mi caso sí, varias...

Por otra parte, mientras le escribía esto, recordé una experiencia que tuve el año 2006, y que me gustaría contarle. Yo iba a hacer una clase a otra ciudad, y en el bus, al llegar, me robaron el computador. Ahí llevaba mi materia preparada para el próximo mes. Eran las 10 de la noche, mi primera clase era a las 8 de la mañana del día siguiente.

Primero lloré y maldecí al hijo de la gran p... que me robó mi aparato (que era nuevo, además). Luego, no sé cómo, se activó el cheap de la creatividad en mí. Y traje a mi mente algunas experiencias en talleres de caoching en los que había participado, como alumna.

Ahí, en temáticas de negociación, hicimos muchos ejercicios. Aprendí que debían tener instrucciones muy claras, y con tiempo, entre otras cosas. Bueno, en resumen, era un método donde yo dejé de ser el protagonista, donde yo no "enseñaba" sino que era un factor que hacía nexos inteligentes entre ciertos elementos para que pasaran ciertas cosas. Sólo detonaba la participación de los asistentes. Lo apliqué a comunicación. Bueno, fue un éxito.

Los estudiantes venían, muchos querían cambiarse de otras clases a la mía, y yo disfruté la docencia como nunca. Trabajé mucho sí, adaptando los ejercicios y validando con San Google gran parte de la materia.

El producto debía ser un ensayo académico -yo pedí uno de evaluación al llegar, que, por supuesto, no fue nada bueno. Debían saber citar, hacer una síntesis, y otras cosas. Eran alumnos de pimer año de carreras matemáticas en una región del país que no se caracteriza, precisamente, por tener los mejores prospectos universitarios. Justamente por ello, la Universidad decidió hacer este programa intensivo para ellos, para que supieran comunicarse a posterior.

Al principio no hubo buenos resultados, costó, pero de apoco fueron entusiasmándose. Junto conmigo, mientras descubría-inventaba ese método.

Resumen, al final curso, la mayoría de los chicos sabía expresarse por escrito de una manera más que aceptable. Increíble.

La evaluación que me hicieron fue la mejor que había tenido hasta entonces ¡Y llevaba 5 años haciendo clases  y  con muy buena audiencia y evaluaciones!. Desde entonces se incrementó el número de estudiantes que, incluso hasta hoy, me piden, a veces, consejo académico. En fin, pasó el tiempo y dejé de dar clase. El 2008.

Este año, 3 años después, un amigo mi pidió hacer un reemplazo de su cátedra, que era, “Tecnologías digitales” o algo así. Para gente de tercero o cuarto año de periodismo, (aquí dura 5 años + tesis), en una prestigiosa universidad privada, de la capital esta vez (menos mal, porque es donde vivo).

Mis indicaciones eran pedirles que hicieran un blog. Llegaron 5 alumnos, de 30, creo.

Estaban sentados atrás, con un computador frente a los ojos. Veinteañeros típicos. Les pedí si se podían sentar adelante, ya que éramos tan pocos. Para verles las caras, los ojos. Parecieron extrañados, y algo tímidos y desganados se pararon… ¡No! ¡traigan sus sillas! Dije. Y lo hicieron.

Escribí mi nombre en la pizarra y les pregunté si conocían a otra Katina. (Que es un nombre poco común aquí, pero que se hizo más conocido por una actriz nacional, tocaya mía). Hablamos de eso. Les expliqué cómo la irrupción de esta actriz  en escena me cambió la vida. Antes de ella ante mi nombre era ¿qué, cómo, cuánto? Y luego de ella era ¡ahhh como la Katyna tanto! (el de ella es con “y”). Ríeron. En fin. Les dije algo de mí referente a la comunicación. De cómo ciertas cosas comunicativas cambian el mundo propio.

Habiendo hecho eso, les pregunté un poco de sus vidas, en qué eran buenos (qué les gustaba hacer). Así salió, por ejemplo, que a uno le gustaba contar chistes y contó uno, nos reímos.  Otro dijo que amaba el deporte, que quería ser periodista deportivo y le pedí que jugara a que lo era e hizo una performance.  Y así.

Ya había "onda" y risas y confianza y  les pregunté si les gustaba escribir, si tenían FB o Twitter y si se habían preguntado para qué lo tenían. Curiosamente ninguno tenía un blog  activo y aparentemente no había ningún interés por ello. También pregunté por qué querían ser periodistas... Las respuestas fueron sorprendentes.

Hubo distintos tipos. Desde que no sabían qué estudiar y que periodismo era amplio, hasta que era lo que no pedía matemáticas (lo cual, si me permite, es un error de estructura, pero, claro, eso es otro tema)... Ninguno dijo “porque es importante para la sociedad”, o “porque me encanta estar informado e informar” o “porque  quiero comunicar algo” o “porque me gusta escribir”, nada de eso.

Yo quedé un poco estupefacta. Era el tiempo de protestas en Chile, por la Educación de calidad…..

Ese día, particularmente, fue el día siguiente al que la dirigenta Camila Vallejo (quien justo hoy, por muy poco, perdió la reelección a la presidencia y quedó de vicepresidenta), bueno, ese día ella desestimó a la autoridad, al Ministro de Educación, quién dijo "No más marchas en las calles" por TV. Y ella, Camila, por Twitter, dijo:
"Hoy cacerolazo, a las 21 hrs, en repudio a la medida del Ministro Bulnes".

Fue a principios de agosto de este año. Y, curiosamente, a las 9 pm. de ese día una MUY importante parte de la población salió a la calle con sus cacerolas y cucharas a golpearlas.

Lo vi. Atravecé gran parte de Santiago, desde el barrio residencial al centro, en auto. Vi en todas las esquinas, en todos los balcones, a la gente con sus ollas.  Igual o peor que en los 80 con Pinochet, porque entonces había temor de muerte, y así y todo se hacía. Hoy hay rabia, mucha, pero ese miedo a la integridad no está, así que la furia, y la indignación emergen con todo. Y hacen ruido.

Y las cacerolas hicieron mucho ruido. Nunca visto desde la dictadura. Fue increíble. Todos los medios, la mayoría en manos de sectores de interés adherentes al oficialismo, no pudieron callar. Era demasiada  la gente, era imposible no darle espacio.

Al día siguiente de esa emblemática protesta tuve esta clase, y le pregunté a mis estudiantes ¿por qué creen que Camila tuvo más convocatoria que el Ministro? ¿ Creen que es porque Twitter puede más que la TV? ¿Creen que Camila es más poderosa que el Ministro?  ¿Por qué, a fin de cuentas, la gente decidió hacerle caso a ella y no a él?...

La respuesta tardó, pero llegó con la conversación. La empatía. La gente se siente profundamente identificada con la cruzada de los estudiantes, de la que a Camila era representante. Y, no, a su vez, con la "orden" de quedarse ahí parados, aunque venga del Ministro.

Comentamos, entonces, con esos 5 muchachos, que el asunto apareció en CNN, en la Tele, en los demás medios.  O sea, que trascendió. Que así los temas se instalan en la agenda, pero sobre todo en las casas, en las comidas de las familias. Esto como lo de las hidroeléctricas  y demás.

Mis estudiantes, en ese momento, asentían en silencio. Esbozaban sonrisas. Parecía que nunca habían escuchado algo así, al menos no en una clase. Ninguno tomó su celular -iphone y Blackberry- que todos tenían. Tenían otras caras, no las de desidia del principio, cuando casi a regañadientes y arrastrando los pies trajeron sus sillas adelante. Era raro y grato.

Con ese escenario volví a sus intereses. Los del principio de la sesión. Y con la función de los periodistas. De dar a conocer lo que pasa, de ser un poco el calibrador del poder, de dar espacio a la gente, como Camila, en la agenda pública, para que las ideas tengan voz.

Les pregunté entonces si ellos tenían cosas en sus almas que quisieran comunicar a una audiencia, grande o pequeña. Desde recuerdos a la familia a reflexiones o datos a un grupo anónimo de persnas que tuvieran los mismos intereses. Les pregunté por qué sí valía la pena, y por qué no. Qué esfuerzos implicaban y qué responsabilidades estaban en juego. Y cosas así.

Tomamos mucho tiempo hablando de eso. Escuché atentamente a cada uno, pero sobre todo, procuré que se escucharan con atención entre sí. Creo que resultó. Llegamos, a qué era lo que cada quién querría decir, a quiénes y por qué.

Hubo conversación distendida y precisamos formatos. Soñamos en grande, hasta con cine. Así llegamos a cuáles eran los primeros pasos y desembocamos en que era conveniente partir por escribir justo eso, lo que querían, por qué, para quiénes, cómo. Y un plan, qué deberían hacer primero y qué después.

Me acuerdo que sólo esbocé la idea de considerar la frecuencia y un calendario de actividades.

Ya era de noche a esas alturas. Era invierno aquí y la clase era en la  tarde. Entonces, cuando todos hubieron hablado, dije:  “hoy existe la posibilidad que todos ustedes empiecen a hacer eso, crear una propuesta propia, y que vayan gestando su propia audiencia. Para eso sirven los blogs. ¿Les tinca que hagamos uno? ¿Cada uno en lo que me dijo?. ..

La actitud de apatía del principio era como de la prehistoria a esas alturas. Estaban muy entusiasmados, no por hacer un blog, obviamente, sino por haberse dado cuenta que podían hacer su propio proyecto, que era importante para ellos, y quizá para otros y que podían aplicar lo que sabían y estaban aprendiendo en la univesidad…

De repente fue como que todo se hizo coherencia para ellos mismos. Y no sólo materias que satisfacer para otro –el profesor, los padres, la universidad, la sociedad-. Se notaba en la mirada, en las preguntas, en el aire.

Era invierno, hacía frío y estaba oscuro. Normalmente a esa hora uno ve caras de sueño, y actitudes de me quiero ir. Aquí había energía, ganas de hacer. Los ojos brillaban.

Obviamente dijeron que sí  y partieron a los computadores. Y empecé a guiarlos para abrir un blog en Blogguer.

Mi amigo llegó ahí. Me preguntó qué habíamos visto… Dije que preguntara a los estudiantes.

Ellos comentaron, ante las preguntas de mi amigo, que vimos la importancia de la globalización, el origen de Internet, la necesidad de entender el para qué de la comunicación y que estábamos armando un blog. Y era verdad. Vimos todo eso. Pero no desde esa perspectiva (vale decir, de ver una temática, sino al revés, partir de ellos, de su experiencia, para tocar, luego, la materia en sí).

Mi amigo me contó que sus alumnos le comentaron, luego, en otra oportunidad, que les había gustado mucho mi clase. Y eso que yo casi no hablé. No mostré power point. Sólo procuré entrar en sus almas, y desde ahí, conducir la conversación, su conversación, hacia el periodismo de hoy, con ellos incluidos.

Desafortunadamente, por problemas de horario, mi amigo no siguió con la cátedra y ésta, en vez de ser entregada a otro colega, fue desarmada por la Universidad. Así sólo fui a esa clase con estos jóvenes.

Camilo, me imagino que usted es un excelente profesor, muy culto, que además, como usted bien dice, procuró la práctica y la participación de sus estudiantes. No me cabe duda, por lo que dicen algunos de usted aquí en el foro y por cómo se expresa. Simplemente quise compartir mi experiencia. O sea la de una colega, que en otro país, le pasó lo mismo que a usted.

Y que casi casi casi había perdido completamente la fe y había considerado seriamente no seguir en la docencia por lo mismo que usted. Quise contarle también porque, quizá, este conocimiento le ayude, como a mí, a no perder totalmente la fe en esta generación. Y en, quizá, evaluar darse otra oportunidad, en otro momento, u otros estudiantes.

Quizá a usted esta historia le sirva como conejo que sacar del sombrero alguna vez, o quizá sólo le sirva como un dato anecdótico de una colega tan lejana, que supo de usted gracias a Internet.

En fin, Imagino que seguirá escribiendo aquí y también probablemente en algún medio, así que seguramente seguiré leyéndolo.

Por último, muchas gracias por inspirar estas líneas y suerte en todo.

Atentamente,

Katina



Escribir esto me tomó tiempo. ¿Me darías un poco del tuyo, para decirme qué te pareció este escrito?

miércoles, 16 de junio de 2010

Mi experiencia en out

Primero, el contexto

Él llegó puntual al Tavelli del Drugstoreon. Tenía el pelo tomado con cosa de colores, audífonos, sin mucha barba, un polerón azul, y puso su iphone en la mesa (cosa, que, milagro, no tuvo el protagonismo de otras ocasiones).

No nos veíamos hacía varios meses. Se veía lindo, como siempre. Con sus ojos brillantes me dice que acudió a nuestra cita porque “me lo pediste en bonito”. Ja, él y sus frases…

Lleva un segundo sentado al frente mío y ya me habla de twitter y la web en general. Me da un poco de lata que ese tema sea tan tema, y se meta en mi cuerpo casi con la misma velocidad que el chocolate caliente que me tomo. Pero, en cierta medida, es por eso que le pedí justamente a él, y no a otra persona, este encuentro.

Si bien él es ultra conectado todo el rato, experto incluso tanto en la teoría como en la mecánica a tal nivel que es parte de los servicios que vende, también sé que tiene una capacidad de elevarse y ver el tema panópticamente con ángulos tan soprendentes y diversos valores de zoom. Lo sé porque lo conozco. Y es esa óptica, tan de él, la que quiero escuchar…

La conversación fluye fácil, as usual. As usual too, yo rayo servilletas mientras hablo. En general necesito un lápiz y un papel para decir cosas del alma. Él se ríe de mis monos y rayas, los que normalmente nadie pesca, pero él no para de observar y los define como “mapas de interacción” (tan AI que me salió). Ja. Y entonces me cuenta de una expo de esos “monos” que hicieron José Balmes y Gracias Barrios alguna vez. Me gusta la anécdota… Obvio. Seguimos.

Básicamente le cuento que tengo aprehensiones con esto de la Social Media o Social Web “Pero si siempre las has tenido”, responde ipso facto, algo divertido-sorprendido por cuanto a “¿y ya, entonces cuál vendría siendo la novedad?”…

So, el asunto sería….

Le cuento algunas cosas, reflexiones, angustias, dudas, él mira al vacío y dice “huummmmm” y sonríe… Mucho, muchas veces… Lo increpo. Él se divierte… Me dice que no se burla, y me explica. Le creo, lo entiendo. Me dice cosas… Cosas que me gustan, que hacen que me den más ganas de decirle, cosas que me confirman que fue bueno hablar de esto con él. Hablamos en profundo…

Le digo que no sé si quiero ser parte de ese mundo porque es como ser opinólogo, (¡wuácala!), o sea de estar en “la fauna” de decir, y/o de escuchar/observar cosas que no entiendo, de gente que no conozco y que no me importa, de cosas que van demasiado rápido, que no alcanzo a digerir, y que además ni siquiera sé si me interesan.

Que estar ahí significa aceptar estar en la guerra de quién es más cool por estar más conectado, más rato, más veces, con cosas m{as modernas, y primero… Y competir, para ganar, para ser “parte de” (el jetset digital)… Y que a mí me gusta lo reflexivo, lo procesado y preciso, me gusta el grupo de “los escasos” como diría G.

(No soy masiva, nunca pienso o siento como la mayoría. Soy así desde el colegio, rara, o “exclusiva y sofisticada” como me puso una vez un tipo al que le gusté. Suena mejor que rara, anyway).

Al respecto, le decía yo a él, que por otra parte, la Social Media, siento, es el lugar donde una comunicadora tiene que estar hoy si quiere tener voz… Donde sé cómo trabajar, cómo usar bien las herramientas, cómo buscar, interpretar… y obtener valor de las palabras… (Pero ojo, eso no lo sé por ser usuaria de estas plataformas*, aunque eso también ayuda N, pero no es lo determinante).

Así, finalmente, le decía yo, siento, que a pesar de todos los “peros”, pareceiera que igual hay que estar ahí…¿ O no?… He ahí el dilema.

No obstante, aunque la respuesta sea sí, en el área personal, menos teórica y no corporativa, yo me angustio con tanta información. No puedo seguir tanta cosa, y varias se quedan en “pendiente” pero la lista crece exponencialmente casi al segundo y entonces mi angustia se desborda. Me supera.

O sea, tengo sentimientos encontrados con todo este boom virtual. ¿Cuál es el límite, mi límite, para estar y no estar en la Social Web? ¿Tiene que haberlo? ¿Es una pregunta pertinente o no?…

Y también le digo a él que siento que esto de las comunidades virtuales se ha valorado tanto (supra valorado en mi opinión y en mi experiencia**) y que si bien, obviamente, pueden ser muy beneficiosas, como se ha demostrado (si se usan con algunos criterios que los expertos en marketing digital ya han publicado desde hace un rato), también pueden ser perniciosas para ámbitos más frágiles y más humanos de las personas.

Le doy ejemplos generales, que podríamos resumir en el siguiente:

1) Fulano dice X por twitter.
2) Sutana lo ve y lo interpreta de Z manera, y se enoja.
3) Sutana investiga a su modo… En Facebook, blogs, mensajes de cleular. Todo lo calza según Sutana, y lo pasa mal.
4)Sutana está triste, siente que tantas cosas que le importan están ahí desacralizadas, expuestas, desprovistas de su intimidad… No pudo hacer nada más que intrusear en publicaciones web antiguas o recientes de Fulano.
6) Sutana, en rigor, no duda, no pregunta, no verifica con la primera fuente, sino que todo lo va acomodando y sumando de alguna manera a su interpretación Z. Ella se indigna, pero no le dice a Fulano hasta que, en algún minuto, y si puede, lo confronta superada, subiendo la voz, y recién entonces exige explicaciones y disculpas…
7) Fulano no entiende primero. ¿Cómo era el origen?… ¿Por qué Sutana le dio el sentido Z a lo dicho ya hace infinitos time-lines atrás? Cuando entiende, se percata que todo eso era simplemente por X: “es un lindo día” (desde iphone)…
8) Sutana consideró que Fulano decía eso porque estaba con Mengana y ella tiene esos juguetes caros y entonces armó un culebrón en su cabeza… Y vio algunas fotos en FB, y algunos comentarios en el blog, y para ella “confirmó”… Era sí o sí….
9) ¡Pero no era!, Fulano NO estaba con Mengana, estaba en la playa con su familia y estaba enseñándole al amigo de su hermano chico a usar twitter en el nuevo iphone (del amigo de su hermano chico) … Y entonces, luego, también le explica las fotos y los comentarios.
10) Fulano se ríe y abraza a Sutana… Sutana se siente tonta, pero tranquila…
11) Todo volvió a ser como antes de twitter.

En esta historia, Fulano y Sutana finalmente conversan y se arreglan, pero después de todo el mal rato y porque se conocen, se quieren, y tienen una relación mucho más fuerte “fuera de cámara”***. Pero, dada la Social Web, hay tanta gente que sólo tiene una relación virtual (o que prioriza o iguala esa relación en cuanto al vínculo físico) y que se trata de un modo similar a una relación corpórea, y pasan cosas… Y entonces cabe preguntarse:

¿Cuántas veces obviamos el contexto, siendo que, generalmente, puede ser determinante para nuestra interpretación? ¿Cuántas veces dejamos de confirmar cosas debidamente, “a la antigua”, preguntando, confrontando, verificando la historia? ¿Cuántas veces sin esa confirmación asumimos cosas como ciertas y que resulta que después no eran (tan) así? ¿Cuántas veces esas cosas pueden interpretarse tal que hieran a gente que queremos o que nos quiere? ¿Cuántas veces nos ganamos la antipatía de otros que sólo han participado como obervadores? ¿Cuántas veces no delimitamos correctamente lo ítimo de lo público, lo que nos concierne solos y lo que también toca a otros de diversas maneras? ¿Cuántas veces no discriminamos lo trivial de lo profundo y lo tratamos como si fueran iguales?

O sea, yo sé que siempre ha sido así: Tal dijo A, el otro B, y yo escuché que… Y la carta X, y la llamada Y… Pero siento que eso se ha exacerbado con la Social Web.  Es decir, si bien estas plataformas pueden potenciar fácilmente el diálogo, también, y muy muy fácilmente, pueden tocar susceptibilidades varias, no siempre para bien y con diversos alcances****, y eso también se puede ver potenciado. O sea, el trato en Internet debe ser ultra cuidadoso, porque es muy expuesto.

La crisis and the final questions are…

Le conté entonces a él que me pasó que vi varios Fulanos y Sutanas en este tiempo. Vi cómo se afectaban por dimes y diretes digitales. Vi que no siempre la cosa terminó bien. Vi que había mucho tiempo y energía invertidos en fisgonear, interpretar, (pseudo)confirmar… Vi que no era simple hacer caso omiso, aunque no reportara nada en verdad bueno. Vi que no quería que mi poca energía se fuera de esa manera… Vi que no quería ser parte de eso… Pero parecía ser algo así como un mal necesario…

Y me pasó que me vino crisis existencial… Y no hubo una pregunta o question final, sino varias, y estas fueron: ¿Por qué quiero decir cosas ahí? ¿dónde, para qué, de qué manera? ¿a quienes?; ¿C{omo puedo decir sin afectar/molestar, en mala, a nadie?; ¿Quiero escuchar también, a todos, siempre? ¿Si quiero, se puede lograr? ¿Bien?; ¿Tengo alguna identidad virtual que construir o potenciar?, y en ese caso, ¿Cuál sería, y por qué?; ¿Este conocimiento socio-tecnológico es algo legítimo de hacer y quizá de vender o no? ¿por qué?; ¿Es moralmente correcto homologar la libertad y gratuidad de decir creencias, opiniones, sentimientos a harta gente, a productos mercantiles?; ¿Quiero participar de eso sólo por qué aprendí a usar bien estas herramientas?; ¿Ha lugar preguntarme todo esto, actualmente, o no?…

No me pude responder nada satisfactoriamente. Me bloqué y frente a mi silencio mental, decidí dejar también en silencio mis plataformas de Social Web.

Quise congelar, o sea, no solamente dejar de actualizar, sino que cambiar de estado a uno pausado, postergado, pero no olvidado… Pero el status “congelado” no existe (aún al menos) en las plataformas que uso, así que lo que hice, que era lo más parecido, fue dejarlos privados (o sea, que sólo se pudiera ver su contenido con expresa autorización previa solicitud por mail… o sea, atado) y obvio, no escribir más. Eso duró un mes y algo, hasta hoy.

Hoy los re abrí, con algunas pocas respuestas parciales a las preguntas formuladas, gracias a él. Él me dijo muchas cosas, pero creo que la más importante fue la de la coherencia.

Yo estaba complicada porque si me gusta la cosa digital, y quiero vender manejo de cosas en digital, tengo que estar en lo digital, pero no sabía si quería estar o seguir estando, y cómo. Entonces él dijo que finalmente el quid del asunto era la coherencia. Que si uno es coherente todo anda. Y eso es cierto en la vida, ergo, también aquí.

En mi caso, todo lo que escribo en la web lo hago en calidad de persona, no de experta en, ni de marquetera para, ni nada. Soy una persona que escribe como tal,  por placer, por tanto por mis publicaciones son aleatorias, no sistemáticas, como las ganas y las emociones que me han llevado a escribir esto o lo otro. Desde ese ángulo, todo lo que he hecho en Internet, es coherente. Y me gustó.

Resultados (hasta con números, ja)

Ahora bien, me gustaría contar que durante este mes y algo, cerca 45 días, casi 30 solicitudes de seguidores en Twitter. O sea, un promedio de casi uno al día. Revisé ahora, y todas son personas naturales (no robots) que no conozco y que obviamente no solicitaron ser mis seguidores por lo que yo decía, dado que no decía nada, ni por lo “bella, rica y famosa” que soy…. Por que no lo soy.

Entonces es obvio que hay muchas cosas que no tienen nada que ver conmigo, que hacen que haya gente que me quiera seguir ahí. De ahí que “la influencia” de la plataforma X medida en “captación” de seguidores, por sí sola, es al menos, inequívocamente, inexacta.

Eso por un lado, por otro, las dos niñas con las que vivo, que twitean y me siguen, no se dieron cuenta que yo había cerrado la cuenta, hasta que les dije, tres semanas después. O sea, algo pasa que se dice, yo decía, pero ¿a quienes?… ¿Cuál es el universo con el que en realidad interactúo, si es que lo hay, en los gritos al silencio del mundo web?

En los blogs, mi papá me dijo que ya no podía entrar un día que fui a comer con él. Me preguntó por qué, le dije “no sé si quiero seguir siendo tan pública” (Ja, ni que yo fuera de la farándula… Pero él lo encontró de lo más razonable)… Claro, yo no soy transparente para él en ningún lado, tampoco en Internet. O sea, la Internet no me hizo más visible, yo ya lo era por naturaleza en ese contexto (mi familia).

También recibí un mail de mi francés, sobre esto de que ya no me podía leer, le dije lo mismo. Me dijo algo como que yo siempre lo sorprendía y que me quería ver pronto… Y fue por mail, en privado. O sea, estar out de la Social Web no significó estar out de la vida de gente cercana. Sólo de otra gente.

Y pensé, y eso ¿me importa?, y creo que sí, a veces, en cierta medida. Quizá calibrar eso mejor sería el punto, un punto que por ahora tengo que resolver. Pero… ¿Y mientras tanto?…

Entonces recordé que yo escribo porque me gusta contar mis historias… y que los pocos que me visitan, lo hacen sobre todo porque les gusta saber de mí y leer mis historias… Y hoy pensé que tal vez eso basta, me basta, a mí, al menos aquí y por ahora… y volví.


(Up date: Puse este link en mi mensaje personalizado de gtalk, y dos personas, una compañera de Universidad y una ex colega de la pega, me dijeron que habían leído esto. Nunca me hubiera imaginado que ellas me visitaría y leerían tooooodo esto. O sea, el público lector supuesto, no necesariamente es el verdadero lector final. Y entonces me vinieron más preguntas: ¿Cuánta gente que yo creo que viene, viene en verdad, y cuántos vendrán pero yo nunca me enteré y/o enteraré?).

*Lo sé porque estudié arquitectura, y entonces sé cómo verificar la mecánica de suelos para construir cimientos, sé cómo hacerlo, y sé determinar cuando se puede poner tabiquería y cuando no. Es el mismo formato para todo. Saber qué debe ser primero, qué determina el resto y con qué alcance.

Además, las palabras son mi elemento desde que nací. Y saber cuando un análisis es completo o no, es un arte que manejo. Y que profundicé en aspectos sutiles porque estudié Estética en la Universidad.

Esto de la comunicación vía tecnología no tiene ninguna dificultad en el primer nivel, como todos sabemos, el tema es después. En el uso. El uso que uno le da y que los otros, nuestros “otros” le dan y cómo nos involucra, y nos afecta… O no.

**La experiencia más concreta y reciente que tengo sobre la supravaloración de la Socia Web tiene que ver con ayuda para el terremoto. La ayuda consistía en ir a dejar algunas cosas a La Cepal, en Vitacura. Para eso había un finde de plazo (de jueves en la noche a dgo a las 11 am).

Hice un llamado por web, en mi blog, en otro blog especial para eso, mail, Needish, twitter, etc. (Pero no se me ocurrió pegar afiches en el supermercado o en la entrada de mi edificio…). Pedí ayuda on line y mi llamado fue publicado en diversos lugares, y muy difundido -muchísimos RT en twitter, muchas visitas al blog, más de 400 (contadas)-, en fin N promoción web, pero en lo concreto no llegó nada al lugar ese día.

Y sí, tener un espacio web y ser mencionado, visitado, buscable y encontrable en la web, sin duda ayuda a potenciar el mensaje, sea cual sea. O sea, para ello, ayuda tener el visibilidad, y la web colabora en ese sentido, pero es eso co-labora, labora en conjunto, No es suficiente por sí misma. De hecho, para la gente que finalmente ayudó, los que sí fuimos, que participamos, no tuvo incidencia la virtualidad, estuvimos ahí por otros motivos. O sea, lo que quiero decir es que la presencia en Internet, y debidamente, no es importante y ayuda a dar conocer lo que sea, pero no es ni lo importante que algunos creen que es, ni tampoco ayuda en lo que muchos creen.

***Me acordé de la historia del cine. El cine, en la elite, nació como una manera de grabar el teatro. Con el tiempo, en particular en USA a principios de 1900, con las historias de cowboys, se entiende que el cine es otro formato, que no es un teatro en pantalla y pasan a haber guiones para cine (solamente, no para teatro filmado) y actores y directores que entienden las semejanzas pero también las diferencias entre ambos formatos. Y así, se ajustan a cada uno de ellos, logrando, un buen resultado. Pasa el tiempo y surge la TV.

La TV es un híbrido entre la herencia de imágenes del cine, y de la voz, de la radio. Son los locutores y los protagonistas del cine, los reyes de la pantalla chica por mucho tiempo. De hecho, la tele en Chile tiene tradición de usarse como radio. Se enciende y se deja prendida, importa más lo que se dice que lo se muestra. Tanto, que a veces no importaba lo que se mostraba, pero eso era desaprovechar el medio. Eso le importaba a quienes hacían tele, no a los telespectadores. Con mucho trabajo, eso empezó a cambiar, y ahora hay dos tipos de programas, los que sirven como radio (matinales y de farándula más que nada), y los que en verdad son para tele, o sea, donde la imagen es lo prioritario (los de espectáculos, como fiebre de baile y los tipo “en la mira”) . Eso se llama estética de la recepción. O sea, cómo el receptor recibe lo que recibe, y qué es lo importante de potenciar y ponderar según el medio.

Entender que no es lo mismo decir X por escrito en largo o corto, que en voz, que en imágenes, que en web, es importante para privilegiar el mensaje, es como adecuar la ropa a la talla propia y a la ocasión. Si lo más importante es caminar rápido es mejor usar zapatillas, pero no en un matrimonio. O sea, no da lo mismo el formato para dar cuenta de tal o cual cosa.

So, suponer que el mensaje es igual si lo digo por twitter o msn que si lo digo con voz y ojos es un error de análisis pues no se considera la Estética de la Recepción, y ese aspecto must be en la ecuación. Tanto que mismo mensaje puede mutar según el formato, de hecho, según las personas (por eso hay gente que no da entrevistas, pues consideran que desde lo que en verdad se dijo, a lo que otro dice que se dijo, hay una GRAAAAAAn diferencia) y en eso, el formato juega en contra. Por tanto, saber qué formato es aplicable a lo semántico y cuáles no, sino hay un tema de incompatibilidad final…. El asunto es que eso es detectable sólo por la mente, no por un codex.

**** Este asunto se hace muy actual por el tema de Pepe Piñera (PP) y Hinzpeter por lo de Allende en twitter, que tocó a la Moneda (y que me contó M ayer). Donde el ministro Hinzpeter dijo a PP que no podía decir eso, y PP lo acusó de sacarlo de contexto. Y entre esto y lo otro, a vivas letras, se enojaron heavy. Y me entero hoy al desayuno que la cosa subió a mayores, cuando leo en un llamado de la portada de La Tercera que PP pide renuncia del Ministro, wow.

¿En qué país vivimos que una pugna de este tipo, de estos personajes, con su rango y poder, puede llevarse a cabo en 140 caracteres que van y vienen en forma pública?… Sin contexto, sin el cuidado que las declaraciones de ellos, porque son ellos, deben tener. Me da vergüenza ajena. Pero, se puede evidenciar, nuevamente, que la Social Web debe usarse con consciencia, porque no es inocua. Ni siquiera para un presidente millonario de derecha con hermano viviendo hace mil años en Washington.

Escribir esto me tomó tiempo. ¿Me darías un poco del tuyo, para decirme qué te pareció este escrito?.

viernes, 12 de marzo de 2010

Ayuda a niños de Machalí vía La CEPAL

Estimados todos,

Estoy colaborando con la recolección de ayuda para una actividad con los niños de Machalí que está organizando La CEPAL, donde trabajo. Les cuento que una colega trabaja en ese lugar y nos contó, con voz quebrada, que la comunidad de Machalí fue gravemente afectada por el Terremoto. De hecho la casa de ella se cayó...(Detalles de la historia de Beatriz abajo de esto). Pero, nos dijo, el problema es que la mayor parte de los habitantes de esa localidad son personas. En ese contexto, La Cepal organizó una actividad para ayudar a esas persona, en particular a los niños cuyos hogares ya no existen....

Esta actividad consiste en dibujar y pintar con un grupo de 200 niños, habrá una sicóloga y otros expertos que monitorearán el evento, que será este domingo 14 de marzo. Lo que necesito son materiales y algo de merienda (la lista de cosas específica abajito). La ayuda consiste en ir a dejar esas cosas en una bolsa o caja marcada con el nombre de la coordinadora de este actividad, "María Elisa Bernal. Hay que dejarlo en recepción o seguridad de la entrada principaal de LA CEPAL, entre hoy viernes 12 de marzo y el domingo 14 de marzo hasta mediodía. Puede ser cualquier hora, porque los guardias están toda la noche. Por si, La CEPAL está al lado de la Rotonda Perez Zujovich, en Vitacura. Ah, por fa por fa difundan esta info entre sus conocidos (dire y mapa abajito)..

¡Muchas Gracias!

Lista de cosas a aportar (es la mayor cantidad que puedan), está en Mi Posterous. y la "Historia de Beatriz" está en AZUL.

sábado, 12 de diciembre de 2009

LAF, MEO y yo

Este texto es una respuesta a este post y a una cadena de mails que se ha dado entre varios personas que estudiamos en la Alianza Francesa (LAF) y que fuimos compañeros de nivel de Marco Antonio Enríquez (hoy Marco Enríquez Ominami). Cadena que se ha realizado desde hace algo así como 3 semanas.

La mayoría de las opiniones vertidas sobre Marco en esos mails (que no es de todos los compañeros) son que lo que dice sobre la LAF no es cierto, a lo que adhiero plenamente. Y que eso lo hace alguien poco confiable e indigno del voto, a lo que no adhiero. Quisiera explicar mis razones sobre eso, y por qué él sí se llevará mi voto.

LAF de los 80 y la discriminación

Vi a la Tati (compañera de nivel) en el programa "Las 4 caras de la Moneda" con Don Francisco y leí el post que mandó P. Adhiero a todo lo que dijo la Tati por la tele sobre su visión de LAF y a gran parte de lo que dice el post (no a todo).

Adhiero a lo que dijo una compañera sobre la buena reflexión y la pluma del post mencionado. Y tambien, como a otro compañero, me dio N lata que el texto citado fuera anónimo, pero se entiende, uno es dueño de su silencio y esclavo de sus palabras, el anonimato puede ser un buen amigo... Yo ahora prefiero decir, con mi nombre y apellido.

Cuando leí el post aprendí cosas que no sabía sobre Marco como de dónde venía que le dijeran fleto. Ahora, hay cosas que dice el texto que yo nunca sentí, por ejemplo que LAF fuera un colegio burgués. Tampoco recuerdo haber sentido mucho la presencia de la falange pinochetista y menos la sentí déspota (aunque esto último no sé si lo menciona de esa manera el post señalado).

Con respecto a la política en el colegio, recuerdo que de chicos eso no se hablaba. Como en todas partes de Chile, ese tema entonces era vedado. El primer signo de destape político en el colegio, me acuerdo, fue cuando destituyeron a Federicci en la Universidad de Chile. Recuerdo a los secundarios saltando en la pelouse, yo no entendìa bien quién era esa persona, pero sí entendìí que era un logro contra Pinochet. Y salté, cerca de mis 11 años.

Ya a fines de los 80, cuando aparecieron los retornados en Chile y en el colegio, dejò de haber toque de queda y empezò el "Sì" y el "No", recuerdo las chapitas y las opiniones en el ROY de Vitacura. Y también recuerdo que la mayor parte de los alumnos, por lejos, éramos del "NO". Y en ese tiempo sí sentí que LAF era mucho más izquierdista, no izquierdoza...

Es decir, no recuerdo haber sido tratada de rota, de comunacha, de "demo" ni nada en forma despectiva. Recuerdo gente del , y recuerdo algunas conversaciones, pero no recuerdo haberle quitado el saludo o que alguien me lo quitara a mí por esa razón. Ni insultos, ni nada similar.

En LAF yo nunca vi a nadie discriminar a otra persona por su tendencia política, ni por religiòn, raza, procedencia, ni por donde vivía, claro que tampoco recuerdo nadie que viviera en Pudahuel o El Bosque o La Pintana... Pero sí recuerdo que habìa hijos de profesores, jardineros, embajadores, y que eso nunca fue un tema. Es una de las cosas que más me gustó de ese colegio, la aceptación de la diversidad total, desde siempre.

Eso no quita que sí sentí que hubo otras muchas discriminaciones y lo pasé bastante mal a veces. Como muchos seguramente. Y como Marco. Pero eran segregaciones de otro tipo, no sé si mejores o peores, pero no eran esas. Era ser malo para las matemáticas, no ser del grupo popular y algunas otras que no recuerdo. Pero, al menos yo, nunca sentí que fueran del tipo formal que ha señalado Marco. Y aunque hubiera sido, eso pasó hace casi 20 años.

Nosotros, los de entonces...

Hoy, escribo esto como respuesta a un texto realizado en un blog y a la conversación epistolar web (que podría haber sido web 2.0 con google wave, pero supongo que usaremos esa TIC para la fiesta de 20 años) dada porque la Tati quiso decir públicamente, en El Mercurio, que lo que decía Marco sobre LAF no era tal y quería saber si podía firmar en nombre de todos o varios.

La Tati hizo su pregunta y obtuvo su respuesta, fue mayormente "NO, no lo hagas". O sea, no lo hagas en nombre de todos. Ella entonces, a título personal, dijo su opinión en televisión. O sea, le dijo a Marco, a su compañero de curso que logró ser candidato a la presidencia de Chile sin partido a los 36 años, o sea, algo inédito e histórico, que era mentiroso porque su visión del colegio era errada según la experiencia de ella y le quiso decir que era inconsistente esa posición con el hecho de tener a su hija justamente ahí.

Se puede decir que la Tati es libre de hacer lo que quiera, sí. Yo creo que ella apareció en la tele como "contemporánea", es decir, representando a un colectivo que en verdad no representaba, tal como le contestamos muchos en los mails. Pero, independiente de eso, yo creo que la Tati no debió haber dicho eso, en el medio de comunicación más masivo que existe, en este momento.

¿Cuál era el fin de enrostrarle por televisión a Marco en este momento que su configuración del colegio no era tal a juicio de muchos compañeros? ¿No era mejor decírselo en privado para que, tal vez, lo hubiera considerado, o sea no como una acusación frente al país, sino como crítica constructiva? Quizá de esa manera la Tati hubiera podido mostrarle algo invisible para Marco, a alguien que ha logrado algo notable e histórico a la misma edad nuestra.

Ahora, reconozco que la molestia que sintió la Tati, y seguramente otros, se la ganó Marco habiendo proclamado públicamente que fue discriminado en LAF, que era un colegio pinochetista y homogéneo. Al respecto, creo que comunicacionalmente Marco lo hizo mal. No usó sistema Bachelet, que es el liderazgo inclusivo que la lleva y lo que hizo que Obama hoy sea pdte de USA.

Es decir, si Marco nos hubiera convocado, preguntado sobre nuestra visión de él en el colegio, y hoy, si nos hubiera considerado en definitiva, quizá otro gallo cantaría en los mails. Yo creo que en la era de las conversaciones colectivas (FB, twiiter, etc.) él podría haber usado a la generación LAF del 90, como interlocutores.

Habernos preguntado nuestra opinión, habernos hecho partícipes de su visión sobre nosotros a nosotros, no por la tele. Quizá nos hubiéramos sentido convocados, considerados, no sólo denostados. Pero no lo hizo, dio su verdad como LA verdad, y eso provocó que se echara encima a un grupo de contemporáneos que se sintieron, o nos sentimos, un poco criticados sin razón. Pero el tema es que nos sentimos aludidos de mala manera.

Yo creo que eso fue un error de su parte, pero, ¿eso justifica increparlo por la tele por la visión que tuvo a los 16 años de su paso por el colegio, cuando está postulando a la presidencia del país?...

Finalmente, siento, el asunto se trata de pertenencia. Nos sentimos pertenecientes a un colegio en un momento dado, y la idea que tenemos de eso no es la que Marco ha transmitido en los medios. Y entonces nos sentimos violentados en algo importante, la memoria y el prestigio.

Yo solidarizo con ese sentimiento, y me parece que hoy existe la posibilidad de construcción de una memoria colectiva, inclusiva de todas las verdades, dada la web, oportunidad que Marco claramente se farreó. ¿Se habrá enterado del ruido que provocó?

Hoy cuando pienso en eso, me arrepiento un poco de no haberle informado. Mediante mail, twitter, facebook o algo, me hubiera gustado que se enterara de los anticuerpos que estaba generando aquí y darle la palestra para que dijera, explicara o quizá se disculpara por tratarnos de fascistas sin serlo. No lo hice porque jamás pensé que una pregunta hecha por mail por una de nosotros iba a terminar en televisión.

Yo en lo personal no sé si Marco es parte de esta cadena de mails (creo que no), no sé si alguien del colegio sigue siendo amigo de él (supongo que no). Quizá sí se enteró y le dio lo mismo, no sé. Pero es posible porque ¿Cómo se enteró Don Francisco y no Marco?

En todo caso, como dije, el tema de fondo es la pertenencia. No nos sentimos pertenecientes a la figura que Marco ha dibujado de la LAF de entonces. A muchos nos molesta, y generó que la Tati saliera en la tele a enrostralo justo cuando él está haciendo historia, y ha convocado una cadena de mails. Y sí, tiene razón la molestia, pero, eso ¿es suficiente como para no ver el resto?

Marco por ti

Creo que es al revés. Si yo hago algo mal, espero que mis conocidos (entre a los que cuento a mis compañeros de curso), me lo digan para mejorar, pero ante el respetable, espero su apoyo. Lo han dicho muchas personas, que sus principales críticos son su familia, y amigos, pero en público, están ahí para aplaudir.

Es cierto que Marco no era amigo de la Tati, de hecho no la recordaba (obvio, estuvo sólo 2 años en la LAF, a los 16 y no en el cuso de la Tati). Yo tampoco era amiga de él, sí se acuerda de mí ( de mi cara supongo, no sé si de mi nombre), porque éramos del mismo curso (y me crucé con él un par de veces en los últimos 5 años, y nos saludamos y cruzamos un par de palabras). Pero sí lo conozco, sí he dicho que éramos compañeros.

Sí siento más cercanía con él que con los demás presidenciables con quienes yo nunca he hablado en persona, salvo con Frei, e igual me siento más cercana por edad, historia e ideas de Marco. Por eso debo haber sido la persona número 10 que adhirió a "Marco pdte en facebook" hace 2 años o algo así.

Nunca imaginé que él iba a llegar tan lejos, pero cuando ocurrió vi un "uno como yo” “uno de los nuestros" (porque me hizo click la pertenencia con la LAF, independiente de mi grado de amistad), está en una pelea importante, hay que apoyarlo, me dije. Como al cine chileno.

(Sobre el cine en nuestro país, yo no sé si me gustaba o no en el primer tpo, pero siempre fui a ver pelis chilenas, porque considero que es importante apoyar lo cercano. Y eso no anula que haya visto miles de veces las posibilidades de emigración a otros países, y que considere miles de pifias al nuestro.

De hecho, vi las pelis de Marco porque eran de él, no me gustaron mucho algunas, pero jamás lo hubiera dicho en público (medios). Porque ante los medios, prima que alguien que conozco hace películas y antes que hubiera tanta escuela de cine en Chile. Y con lo difícil que es… Ese hacer contra viento y marea para mí vale más que la calidad del producto final. Y gracias a ese apoyo al cine, de miles de personas como yo, hoy existe la posibilidad de un primer óscar...).

Ahora, obvio que el contenido hace la diferencia. Si Marco u otro dijera cosas con las que yo descomulgo totalmente, onda “hay que asesinar a todos los no sé cuánto” , o cosas extremas como esa, ok. Pero decir que Marco miente al país sólo porque da una visión propia de la LAF como si fuera LA verdad, es una exageración para mi gusto.

Yo creo que eso es un error comunicacional, no una mentira que signifique que falta a la verdad, indigno de ser presidente y que merezca ser acusado públicamente por compañeros de curso justo cuando está a punto de lograr algo absolutamente notable.

Para mí Marco es primero que todo una persona como nosotros, que logró convocar firmas de a uno, a pulso, para ser presidente. Y puede estar en la papeleta del cargo más importante de un país a los 36 años. Me parece que eso es algo además de inédito, ultra notable. Lo hizo solo, sin partido.

Es cierto que tenía cuna para eso, pero otros, que también son mencionados en el post, también la tenían. Ninguno de ellos está hoy de candidato ni cerca. Soy testigo de varias personas que finalmente se convencieron por twitter y se hicieron un tiempo y fueron a la notaría. Vi lo que generó. A 20 años de la concertación se yergue solo como una alternativa seria de izquierda ¿Nadie ve eso?

¿Porqué quedarse con la parte del puzzle de Marco a los 16...? Sería como en el colegio…

¿Nadie se acuerda de lo mal que uno lo pasaba cuando tenía buenas notas en castellano, o historia, o arte o gimnasia, pero no era nada ni nadie si además no tenía buenas notas en matemáticas? En biología y física era bueno, pero no era suficiente, matemáticas era el tema. Yo recuerdo haberme sentido imbécil mucho tpo por las malas notas (o sea, menos de 5,5) en math... Nunca imaginé que alguien imbécil como yo hubiera ganado 3 becas (incluida una de liderazgo en Japón), y que hoy trabaje en La CEPAL.

En ese tiempo yo no conocía el tema de las diversas inteligencias, para mí uno era tonto o no según las maths. Y yo debía asumir la realidad. Jamás podría estudiar arquitectura (cosa que hice 4 años, o entrar a la UC, cosa que también ocurrió, etc.). Lo que yo pensaba entonces, dentro de la LAF, al final, no era cierto. Yo vi eso, Marco no vio eso, se quedó con su visión de entonces.

Pero, el resto de nosotros, ¿se queda con que alguien es tonto porque no le va bien en maths? Yo creo que ya nadie.

¿Por qué quedarse entonces con que Marco tiene una visión poco coherente con la realidad de la LAF de fines de los 80 según los contemporáneos, en vez de considerar lo que ha hecho desde el 2000? ¿Qué crees que es más importante para tu voto, el hecho que diga que lo discriminaron por roto en la LAF, aunque no sea cierto para nosotros, o el hecho de haber logrado prácticamente solo y contra el oficialismo el ser una real alternativa de izquierda a la concertación?...

Creo que esas son las preguntas.

De hecho, estimo que hay que decir que si bien Arrate me ha parecido excelente luego de los debates, y con toda su trayectoria política y apoyo partidario, está muy lejos de la convocatoria lograda por Marco… Y eso no es menor ni trivial. Independiente de la cuna y los medios de Marco, él pudo hacerlo, y eso me parece notable y digno de aplauso.

Si a alguien no le gusta el planteamiento de Marco (yo leí su programa, está en la web) o por las razones que sea le cae mal el Marco político de hoy, bien, y que no vote por él por eso, no por la visión que Marco tiene de su estadía en el colegio, a los 16 años, donde estuvo dos años. Votar o no por Marco por esa razón me parece tan obtuso como creer que alguien que es malo para las maths en LAF es imbécil.

Yo veo de Marco que fue el primer diputado en auto anularse para ciertas cosas por conflictos de interés cuando estaba haciendo películas, el primero que puso en la pauta el tema homosexual y que hoy es obvio hasta para Piñera, el que tenga nuestra edad y esté queriendo hacer país. No es menor todo ello para mí.

Ninguno de nosotros lo está haciendo de esa manera (sin desmerecer, obviamente a gente como la Nicole Nehme que salió reconocida entre sus pares como la mejor abogada en cierta área, o a la Paulina Serra que salió la mejor de su promoción en la UC, o a Ferrando que sale en El Mercurio como profesores de la UAI, etc.). Pero candidato a la presidencia, con posibilidades aparentes, nadie más que Marco.

Su programa de gobierno me parece, más que bueno o malo, creíble y posible, serio y de valores subyacentes con los que adhiero. No quiero que los mismos se perpetúen en el gobierno, pese a haber sido concertacionista siempre. Y Arrate no tiene opción, es por todo eso que Marco tendrá mi voto.

martes, 8 de diciembre de 2009

Pimienta en Contenidos Digitales

Daniel Pimienta - Funredes _2_ Hace poco trabajo en LA CEPAL, en particular en OSILAC (Observatorio para la Sociedad de la Información). En ese contexto, he tenido la posibilidad de aprender mucho sobre el impacto de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) en la sociedad y de asistir a eventos relacionados.

La semana pasada hubo un seminario sobre Contenidos Digitales y vi tres presentaciones. La que más me gustó fue la de Daniel Pimienta.

Pimienta

Nació en Marruecos, es medio rubio y casi pelado, tiene acento francés y su mirada pese a estar tras sus lentes es cálida. Es matemático de profesión original, pero tiene varios títulos más.

Cuando hablaba yo sentía que en verdad le importaba lo que decía, o sea la posibilidad de desarrollo de todos los pueblos. Es un tipo famoso dentro del medio, y a mí me pareció brillante.

La presentación de Pimienta versó principalmente sobre evidenciar que la brecha digital se da en mucho mayor medida por el uso, no por el acceso. Y que el uso y la apropiación de las TIC tiene todo que ver con la lengua materna. Habló de la importancia de volcar contenido en lengua local, no sólo en inglés, y citó el éxito de Francia con su difusión de la Francofonía.

Habló de la posibilidad que muchas lenguas se extingan cuando hoy es evitable gracias las TIC, pero que eso pasa por considerar que el paradigma sobre que el inglés es la lengua de Internet no es tal. Y contó que pese a haberlo demostrado con muchos datos ha sido súper complejo el que le crean y se acepte como verdad y se haga algo al respecto.

Explicó por qué se da ese paradigma, datos increíbles como que España es el segundo productor de contenido en inglés del mundo, o que la gente que habla español y otras lenguas como francés y portugués, sumadas, son más de las que hablan inglés y eso es determinante para el contenido en Internet. Lo que es el primerísimo primer paso para generar apropiación de las TIC y luego el desarrollo. (Él decía, por ejemplo: ¿Cómo una persona se va a sentir convocada por la web si no se puede comunicar en su lengua materna? Eso ya implica la exclusión total).

Mostró una infografía muy buena sobre la carrera con obstáculos, donde para llegar al desarrollo tan anhelado con las TIC hay que pasar varias barreras. Pero éstas no sólo son difíciles de sortear, sino que en muchas ocasiones los países o no las ven o no las consideran en sus estrategias de incorporación de TIC a la sociedad. Lo cual finalmente se traduce en la ampliación  de la brecha digital. Mal.

La disertación de Pimienta fue ultra clara ( tan propio de la gente inteligente decir cosas complejas de manera simple). Estaba llena de datos duros asombrosos y de una emoción al hablar que hacía tiempo no veía. La escuché atentamente, convocó toda mi atención. Me dejó inspirada y me dieron ganas de compartirla.

La presentación está en la web, el primer link de esta página (en el sitio de FUNREDES, la Fundación de Pimienta). También se puede ver directamente al pinchar aquí (la subí a mi  google doc).

La infografía de los obstáculos la que hablo es la diapo 22.

Foto: Daniel Pimienta en un evento de 2007 (detalles al pinchar la foto).

martes, 22 de septiembre de 2009

Congelé mi óvulos

“Congelé mis óvulos”, me dijo mirando al infinito y con un pisco souer en la mano. Yo quedé atónita… Ella tiene 36 años, mi edad. Yo ni siquiera me cuestionaba esa posibilidad, hasta esa conversación.

081004103033_080827052346_donacion_ovulos[1]La semana pasada fui al cumpleaños de mi amiga de siempre. Estaban sus compañeras de curso del colegio de siempre, las que veo todos los años en esa misma fecha. Hacía tiempo que no veía a esta niña en particular, (a la que llamaré Antonieta, porque se me antojó solamente). Las dos llegamos temprano, y sentadas cerca nos pusimos a conversar.  No sé cómo salió el tema de los hijos, y ella dijo “Yo congelé mis óvulos hace poco”.

Quedé muda.  Era la primera vez que conocía a alguien que hubiera eso hecho eso. No sé, siempre lo imaginé para mujeres con problemas de fertilidad, para una in vitro en caso de, pero no.  El caso de Antonieta era otro. Ella tiene un hijo de ocho años, y una separación de su único marido hace casi la misma cantidad de tiempo. Y me decía:

“Yo no puedo controlar el volver a tener pareja. No me quita el sueño tampoco, llevo muchos años sola. Pero ¿privar a mi hijo de un hermano?, eso sí es algo que me genera problemas.  Yo ya críe sola, sé que me la puedo.  No es que lo tenga asumido, pero es una posibilidad que barajo.

Primero quise adoptar. Pues, considerando que tengo una buena situación, que quiero un niño no tan pequeño y que hay tanto chiquillo abandonado, era un esquema perfecto. Pero, en Chile es súper difícil por no decir imposible que den  un niño en adopción a una mujer sin marido.

De hecho hice varios trámites, y al final una de las niñas que vio mi dedicación me dijo “sabe, me da mucha pena decirle, pero es casi una maldad que le den esperanzas de adoptar. Aquí eso es muy complicado para matrimonios sin hijos, que son la prioridad. Luego vienen los con hijos y luego el resto de los interesados”.

Después de eso, decidí congelar mis óvulos. Es por el tema de minimizar los riesgos de salud de un posible embarazo más vieja. Obvio que son mejores los óvulos de una mujer de 36 que mayor. Así que mientras me decido, los congelé”.

Nunca se me había ocurrido hacer algo así. Claro, tampoco, como ella, tengo un hijo que me pide un hermano.  Hasta aquí, aún tengo el sueño de quizá alguna vez tener una pareja y un hijo propio…

No me atreví a preguntar el precio del tema, ni cuántas sesiones son, ni si duele, ni cuánto tiempo duran congelados. Ni, si en caso que se quieran fertilizar, cómo se hace y cuánto cuesta.  Sólo me quedé pensando que es cierto, corre el reloj biológico. Y si las leyes te dificultan tanto el poder volcar el instinto maternal en niños ajenos no deseados, al menos la ciencia da la oportunidad de dejar las cosas preparadas por si los sueños no se pueden cumplir enteros,  al menos sí una parte.

Imagen: De una clínica en España, en este link.